Premio a lo universal con acento de Mieres

Galardonados y jurados de los Premios Serondaya, con el consejero de Cultura, el alcalde de Mieres y el director de EL COMERCIO, entre otras personalidades presentes anoche en la gala celebrada en la Casa de Cultura 'Teodoro Cuesta'. / FOTOS: JUAN CARLOS ROMÁN
Galardonados y jurados de los Premios Serondaya, con el consejero de Cultura, el alcalde de Mieres y el director de EL COMERCIO, entre otras personalidades presentes anoche en la gala celebrada en la Casa de Cultura 'Teodoro Cuesta'. / FOTOS: JUAN CARLOS ROMÁN

La Asociación Serondaya entregó anoche sus galardones anuales a la Innovación Cultural | La Casa de las Gentes, el Centro de Investigación Teatral TNT, el Aula de las Metáforas y la Bodega El Capricho se alzaron con las distinciones patrocinadas por EL COMERCIO

PABLO A. MARÍN ESTRADA MIERES.

La Casa de Cultura 'Teodoro Cuesta' de Mieres acogió durante la noche de ayer la entrega de los Premios Serondaya a la Innovación Cultural que un año más concede la asociación homónima del valle de Cenera y que cuentan con el patrocinio de EL COMERCIO. A lo largo de sus seis ediciones, los galardones otorgados por el colectivo mierense han logrado situarse como una referencia a nivel regional y nacional en el reconocimiento a iniciativas de todo tipo, valoradas por su aportación novedosa al ámbito de la cultura y a su universalidad desde un compromiso con el desarrollo local de las comunidades en las que realizan su actuación.

En esta ocasión, el premio recayó en la categoría de las Artes en el Centro Internacional de Investigación Teatral TNT de Sevilla; el galardón de las Ciencias de la Cultura Humana fue para La Casa de las Gentes de Balboa, en El Bierzo; el premio de las Letras para el Aula de las Metáforas de Grao y el de Gastronomía para la Bodega El Capricho, de Jiménez de Jamuz, en León. El presidente de Serondaya, el escritor y colaborador de este periódico Fulgencio Argüelles, afirmó que estos premios son para su asociación «un orgullo en este tiempo en que todo parece medirse por el interés económico y el utilitarismo» que destruyen la cultura humanística y recordó que esta, «como el amor, no posee la facultad de exigir y es sin embargo la única oportunidad de defender nuestra dignidad como seres humanos». Argüelles reivindicó la innovación cultural como la mejor manera de «resistir los egoísmos del presente» y también el papel de las lenguas minoritarias, como la asturiana -muy presente en el acto-, al tiempo que animó a «protexela, estudiala y defendela» frente a las «incomprensiones y baltios» que sufre habitualmente.

Discurso en asturiano

Para el asturiano tuvo también palabras el consejero de Cultura, Genaro Alonso, que se expresó en esta lengua en la parte final de un discurso en el que elogió a Serondaya por ser una «referencia que desde Cenera va más allá de estos valles» y por «velar por el bienestar social y cultural de los pueblos, premiando a quien persigue fines iguales». Y el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, ponderó también el trabajo de la asociación de Cenera por apostar «por la cultura con mayúsculas para la gente en un tiempo en que la política lo ocupa todo».

Con música del compositor José Carlos Casimiro de fondo y las canciones de Marisa Valle Roso -acompañada a la guitarra de Emilio Rubiera- arropando el acto, uno a uno fueron subiendo los premiados a recoger su distinción. El director del Aula de las Metáforas Leopoldo Sánchez Torre y su fundador, el poeta Fernando Beltrán, recogieron su galardón invocando los nombres de Amancio Prada, Ángel González o Antonio Gamoneda, de quien Beltrán tomó su verso «sublevación inmóvil» para definir la biblioteca de poesía que alberga el Aula en Grao, una labor infinita como las de las mismas metáforas «que se sabe donde empiezan pero no donde acaban».

También en pareja recogieron el premio a La Casa de las Gentes su directora, Lorena Martínez, y el alcalde de Balboa, Juan José López Peña, quienes dedicaron el galardón a los vecinos de ese núcleo rural «que en vez de emigrar apostaron por su cultura», creando este equipamiento modelo en el ámbito del desarrollo rural.

José Cordón, propietario y fundador de La Bodega El Capricho de Jamuz, especializada en carne de buey y considerada un lugar de referencia mundial de la cultura gourmet, agradeció el premio invocando al animal tótem de su cocina: «Noble y casi místico, mi devoción y pasión». Estuvieron ausentes en la ceremonia los representantes del Centro de Investigación Teatral TNT y recogió en su nombre el premio el actor asturiano Andrés Presumido, leyendo el texto enviado por el director del centro, Ricardo Iniesta, y cuya filosofía se resume en creer activamente que «otro teatro también es posible». La interpretación de 'Santa Bárbara bendita' por Marisa Valle cerró el acto antes de la foto de grupo final y de que se convoque la edición de 2018.

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