El longevo esplendor del bolero

El longevo esplendor del bolero
Armando Manzanero salió al escenario del Jovellanos arropado por cinco músicos. / FOTOS: PALOMA UCHA

Armando Manzanero conquistó al público del Teatro Jovellanos con un repertorio de canciones románticas sin fecha de caducidad

PABLO A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

«Logré agarrar un tiempo en el que las canciones eran duraderas», afirmaba Armando Manzanero hace unos días. Así, con esa modestia nada fingida, argumentaba el maestro mexicano el éxito que han alcanzado sus composiciones a lo largo del tiempo y del mundo entero. Ayer, el público del Teatro Jovellanos tenía la ocasión de escuchar en la voz de su autor algunas de esas joyas imperecederas de la balada romántica. Y la experiencia conseguía atrapar todos los corazones en un concierto difícil de olvidar.

Ya antes de que saliera el veterano cantautor flanqueado por sus músicos el ambiente estaba predispuesto a dejarse empapar por las emociones. Una gran ovación recibió al compositor cuando salió con su impecable atuendo de 'crooner' latino y una sonrisa que solo le abandonaría en los momentos más intensos de interpretación de sus canciones. Tras una intro instrumental de su banda, el veterano cantautor se arrancó con dos de sus clásicos más populares, 'Somos novios' y 'Esta tarde vi llover', «una canción muy idónea para la tarde de hoy». Llegaron también los primeros guiños al público para que le secundaran coreándolas. Su menuda figura se creció y su garganta se fue rasgando al interpretar 'Huele a peligro'.

Que su voz se hallaba en admirable estado de salud y con toda su sensibilidad desplegada lo acababa de mostrar en estas iniciales baladas para 'bailar a lo agarrado' y pronto desveló su excelente forma física al ritmo de un tema más movido, 'Aquel señor', bailoteándolo. Otra canción movida y llena de swing lo sentó al piano, 'Voy a apagar la luz', con remate incluido de 'Oh, yeah!'. Muy aplaudida al igual que el siguiente tema, interpretado sobre las teclas, 'Contigo aprendí' con el público asistiéndole en los coros. Entremedias, sus historias fingidas o verdaderas sobre sus cuitas amorosas: «Siempre me pareció rara esa cosa de besarse». O su auto-ironía: «Yo quería bailar pero no encontraba pareja y mi padre me decía 'busca a una de tu altura'; pero cómo iba a hacerlo como no fuese con niñas de 7 años».

El Manzanero más íntimo siguió con otro de sus clásicos, 'Entre tú y yo', antes de dar paso a la cantante mexicana Arancha, con la que compartió uno de sus temas nuevos para dejarla sola interpretando otra de sus canciones de nuevo cuño. Luego volvió el maestro con una pequeña broma de cantina para mostrar toda su elegancia en 'Nos hizo falta tiempo'. Y de nuevo el swing para ir despidiéndose en otro temazo de su fábrica, 'Esperaré'. Los aplausos recibieron los versos iniciales de 'Adoro' que cantó con arropo de jazz. Se lanzó a tumba abierta con 'Mía' y 'No' antes de decir adiós con 'Sin ti' y 'Sabes una cosa' y ganarse la ovación de gala del público. Pero todavía volvió con una última propina,'Te extaño', solo al piano.

A sus 83 años, a Manzanero no le hicieron falta grandes esfuerzos para meterse al público en el bolsillo. Bordó una noche intensa e inolvidable en la que el público pudo ver y escuchar de cerca a uno de los grandes maestros de la música popular latina en todo su longevo esplendor.

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