El Comercio

La compañía Higiénico Papel se abre al musical y la danza

Los tres protagonistas, a los que dan Vida Arantxa Fernández Ramos, Félix Corcuera y Carlos Dávida.
Los tres protagonistas, a los que dan Vida Arantxa Fernández Ramos, Félix Corcuera y Carlos Dávida. / E. C.
  • El viernes estrena en la Laboral 'Terrore ma non troppo o la maldición de Villa Lucrecia', dirigido al público familiar, y en Danza Xixón vio la luz 'Vientos de mar'

Higiénico Papel da el salto al musical y la danza. La compañía teatral gijonesa acaba de estrenar el espectáculo 'Vientos de mar', en el que el cuerpo en movimiento es protagonista, y este mismo viernes sube a las tablas un musical dirigido al público familiar que lleva por título 'Terrore ma non troppo o la maldición de Villa Lucrecia'.

Félix Corcuera, Arantxa Fernández Ramos y Carlos Dávila llegan al escenario de la Laboral (20.30 horas) para poner en pie un texto de Laura Iglesia, que ejerce igualmente como directora, y con partitura de Alberto Lozano, que estará tocando en directo durante la representación. Las letras de las canciones son también obra de Laura Iglesia. «Ya habíamos trabajado más veces con Alberto Lozano, en 'Con P de Piano', a través de la Orquesta de Cámara de Siero y nos apetecía hacer algo más», revela Laura Iglesia, que explica que el pianista está ahora afincado en Madrid, donde trabaja precisamente en el género de los musicales.

Al gusto y el interés por trabajar con música, se unió otro elemento más: «Nos gusta mucho el género del terror y teníamos ganas de hacer algo divertido, de modo que echamos mano de los tópicos que nos gustan y que hemos visto en muchas pelis», detalla la autora. Explica Iglesia que la pieza está cargadita de homenajes a 'La mansión encantada', 'El jovencito Frankenstein', 'Rebeca'...

Pese al género de terror, que nadie se asuste, porque la pieza derrocha humor y está perfectamente adaptaba al lenguaje infantil. «Hay humor, canciones muy divertidas y pegadizas», avanza la directora. «Son tres personajes, el dueño de la mansión, el mayordomo y el ama de llaves». Todos ellos llevan cien años parados en el tiempo en una casa encantada por razones que se irán desvelando en el escenario. Hay una fiesta, un crimen y una copa envenada. Esa es la historia, en la que un cuarto personaje está presente sin estarlo: Lucrecia.

La música suena a vals y charleston, suena a clásicos de Broadway con el piano y el órgano como compañía. Precisamente el órgano le da un toque a mitad de camino entre Wagner y 'La familia Adams' a una representación que se desarrolla en un espacio fantasmagórico creado para la ocasión por Josune Cañas. Azucena Rico se encarga del vestuario.

Este montaje llega después de que hace apenas diez días se estrenara 'Vientos de mar', una pieza de danza protagonizada por Carlos y Pablo Dávila. Padre e hijo en la vida real dan vida precisamente a un padre y un hijo en una historia dirigida a un público a partir de tres años de edad. Omar Mesa, de la compañía granadina Da.Te Danza, multipremiada y onmipresente en la Feria Europea de Teatro para Niños y Niñas (Feten), se ha encargado de la coregrafía. «Omar ha hecho un trabajo increíble», relata Laura Iglesia, que deja claro que «no somos una compañia de danza, así que hemos querido empezar de la mano de un profesional con un trabajo sencillo y sin muchas pretensiones.

Esta propuesta cuenta, por un lado, con el trabajo actoral de Carlos Dávila, mientras que el plano de la danza corre a cargo del joven Pablo, que estudia cuarto curso en el Conservatorio de Gijón. «Es un espectáculo muy tierno, conmovedor, delicado», indica Laura Iglesia. Narra el día a día de un padre y un hijo que comparten juegos y otras actividades.