El Comercio

El músico neoyorkino Willie Nile.
El músico neoyorkino Willie Nile. / MARIETA

«Me desgañito cada noche en el escenario: soy un tipo afortunado»

  • «Larga vida a la música sincera y auténtica», reclama este rockero que actúa esta noche en la Sala Acapulco y que no da nada por sentado

  • Willie Nile Músico

El señor Willie Nile (Búfalo, Nueva York, 1948) lleva desde los años ochenta facturando discos impolutos que contribuyen a la buena salud del rock. Sin demasiadas portadas o números uno, ha construido una carrera sólida y vibrante y un directo infalible. Esta noche, a partir de las 22 horas, estará en la gijonesa Sala Acapulco.

Canta 'Forever Wild' ('Siempre salvaje') y me lo creo. ¿Por qué?

Porque lo siento en el alma y creo que eso recorre el disco. Ese algo que decir sobre los sueños de juventud. No olvido esos momentos. Quería honrarlos en una canción potente y me encanta el modo en que salió. Sigo creyendo en el rocanrol y en la magia que trae consigo.

Después de tantos años y tantos discos maravillosos, ¿echa de menos el gran éxito, el que trae consigo el gran dinero?

Me encantaría ser rico, por supuesto, pero no cambiaría mi trayectoria ni el lugar al que he llegado por todo el dinero del mundo. No creo que el éxito y la fama sean caminos que te lleven a ningún lugar relevante. Estoy en la música y el rock porque creo que hay salvación y consuelo en ellos. La vida es muy dura para todos y creo que la música puede ser una fuerza sanadora. Siempre lo he creído y aún lo hago. Ya no me preocupo por el éxito económico, por el negocio. No lo hago desde hace años. Toco, vivo bien y me desgañito cada noche en el escenario para públicos estupendos sin dar nada por sentado: soy un tipo afortunado.

En EE UU, el folk, el rocanrol o el soul forman parte de su legado cultural, están presentes en las aulas, algo que aquí va ocurriendo poco a poco. ¿Teme que esto domestique de algún modo la música popular?

Siempre hay valles y montañas en la vida, incluido el rocanrol. Lo que hoy es nuevo mañana es viejo y lo que es viejo ahora mañana será nuevo. Siempre ocurre, siempre está cambiando. No creo que la música se considere algo peligroso. Ya era así hace años. Siempre habrá lugar en la música para su parte revolucionaria y contestataria y siempre llegarán jóvenes haciendo ruido, buscando su propio sonido y su camino, y eso es algo bueno. Larga vida a la música sincera y auténtica. La otra alternativa es demasiado aburrida para siquiera contemplarla.

Usted gira por todo el mundo. Cuando en 'Let's All Come Together', por ejemplo, cita a Dylan y el público (o parte del público) reconoce la referencia, ¿siente que habla una especie de lenguaje universal?

Sí creo que el rocanrol es un lenguaje universal. Cuando hay pasión, problemas y corazón, siempre cabe la posibilidad de una buena canción. Ahí es donde reside la capacidad de la música para hacer de la vida un lugar mejor.

¿Qué tal está funcionando su último disco, 'World War Nile', en directo?

Es muy divertido tocar material nuevo. Normalmente empezamos con la canción que citaste al principio, 'Forever Wild', y a partir de ahí no hacemos prisioneros: hacemos que se venga abajo la sala y los temas nuevos vienen bien para eso. Es muy divertido y tengo muchas ganas de hacerlo en España, donde sois muy buenos en eso.

Tal y como suele ocurrir, en el disco hay canciones muy potentes y temas más suaves de aire folk como 'Runaway Girl'. ¿Todas las canciones nacen iguales y luego el local de ensayo decide?

No. En realidad, no. Ensayamos uno o dos días antes de entrar en el estudio para grabar y no solemos ensayar nada más. Es el modo en que funcionamos. La banda es tan fuerte y llevamos tanto tiempo juntos que tocamos igual que respiramos, a la vez. Hay quien me ha dicho que le recordamos un poco a los Clash, lo cual siempre me hace sonreír, porque es un honor compartir siquiera lugar en una conversación con ellos.

Teniendo en cuenta que hoy es su cumpleaños y que usted está muy vinculado con su legado, ¿puede explicarnos la dimensión y la importancia de Buddy Holly?

El primer disco que compré de chaval fue 'Peggy Sue' y me lo puse miles de veces, cambió mi vida. Hay una inocencia y una fuerza cruda en su música que te conmueve. Me gustan las canciones que me hacen vibrar, sentirme libre y feliz por estar vivo, y eso es lo que Buddy siempre consigue.

Mañana es festivo por aquí y eso siempre ayuda. ¿Qué deberíamos esperar del concierto de esta noche?

Bueno, creo que lo primero que deberíais hacer es avisar al departamento de bomberos y decirles que vamos a poner la sala del revés, tumbar las paredes y hacerlo arder hasta sus cimientos, pero que no deben preocuparles porque lo reconstruiremos todo durante los bises y quedará estupendo. Habrá música tocada por gente a la que le importa lo que hace, con quién lo hace y para quién lo hace, que pone el alma en ello. El alma, el corazón y todo lo que el ser humano pueda poner. Los cuerpos levitarán, sangrarán los ojos y seremos salvados. La gente se enamorará, las olas bailarán y los ángeles cantarán... ¡Y esto solo en las tres primeras canciones! Siempre digo que, si a alguien el concierto no le vuela la cabeza, le devuelvo encantado el dinero. Lo digo en serio: lo pasamos muy bien tocando y esperamos que el público haga lo mismo. Vivitos y coleando.