El Comercio

«La vida cambia, pero no nos damos cuenta por la velocidad a la que va»

El ovetense Jerónimo Granda actuará en San Mateo.
El ovetense Jerónimo Granda actuará en San Mateo. / M. R.
  • El creador de ‘Coplas de Carnaval’ actúa esta noche en la plaza de la Catedral y el domingo será actor en el Teatro Filarmónica con ‘Lo que vos dea po la gana’

Inventó la canción de autor asturiana preñada de humor. Y también ‘La radio piquiñina’, programa televisivo inolvidable. Entre muchas otras genialidades e ingenios. Es Jerónimo Granda (Oviedo, 1945), que hoy estará en la ovetense plaza de la Catedral (21 horas) y el domingo ejercerá de actor en el Teatro Filarmónica, en la obra de Diego Taboada y Marga Llano ‘Lo que vos dea po la gana’, junto a Alberto Rodríguez, Joaquín Pajarón, Pedro Durán, Carlos Mesa y la música del propio entrevistado y la de Mario Fueyo (Dark la eMe). Y cuerpo de danza con cinco bailarinas.

–En ‘15 por 40= 60’, canción suya, dice que «se acabó la Guerra Fría/ pero empezó la caliente». ¿No sabemos entretenernos sin guerras?

–Eso es lo que cuenten en todos los libros. E incluso antes de que hubiera libros, por los puñales que se encuentren en les cueves. Parez que la guerra ye tan imprescindible como respirar.

–El viernes, cantando en la plaza de la Catedral. El domingo, en el Filarmónica. ¿Un Jerónimo Granda o dos?

–Uno, uno. Todavía no conseguí desdoblame, pero estoy en ello.

–¿Nos anticipa la trama de ‘Lo que vos dea po la gana’?

–Ye una obra jocosa, una historia sencilla en la que hay una ONG que prepara un festival pa sacar perres. Consiguen un millón y róbenlu. Un lío. Como una tená de ciegos. Yo hago de conserje y también canto.

–Estrenaron antes en Gijón. ¿Para que ‘naguaran’ en Oviedo hasta que vinieran a representarla en San Mateo?

–Eso no lo sé, ye cosa de producción, de Marga Llano, hay que preguntar por ahí. Yo solo soy un actor meritorio. O una estrella invitada, vete tú a saber.

–¿Los repertorios musicales cambian y la vida sigue igual?

–La vida también cambia, aunque no nos damos cuenta por la velocidad a la que va. Y los repertorios no cambien tanto. Ahí está ‘La Traviata’. O los conciertos de rock en los que se pueden escuchar todavía coses de los Beatles o de los Rolling. O los de flamenco, que no renuncien a Manolo Caracol.

–¿Tal vez una canción que no haya perdido actualidad sea ‘Pisu desahuciau’, que tiene en un disco antiguo?

–Pues sí. Era una canción de Bastarrica, que ya tien bastantes años, del disco ‘El asturiano y el indiano’. Está la gracia de que se anticipó.

–Su fecha de nacimiento es del uno de enero. ¿Para que no le contaran lo que había pasado el resto del año?

–No solo fue un uno de enero, sino que fue a las cero horas, entre el treinta y uno de diciembre y el día siguiente, así que no sé a qué añu pertenezco. Ni tampoco tengo edad.

–En cualquier caso, cumplidos los setenta y un años, ¿la experiencia es una ciencia?

–Yo no lo creo. Tienes algo más de sabiduría, de ratonería, detallucos. Pero los grandes científicos, después de cumplir los cuarenta años, no hacen nada nuevo.

–Una curiosidad sobre su pasado, cuando comenzó en la música, tocando la batería en ‘Los 106’. ¿Por qué 106 si eran cuatro o cinco?

–Primero fuimos cinco y después cuatro. Lo del 106 es porque ensayábamos en Lugones y el autobús que nos transportaba tenía esi número. No hay más secretos, la vida ye muy natural.