El Comercio

«Todos se han sentido ofendidos por nuestras canciones»

  • La formación punk tiene una cita esta noche en la Sala Albéniz con su nuevo disco, 'Cicatriz en la Matrix'

Dese 2004, los pamploneses Lendakaris Muertos pasean con éxito una refrescante irreverencia y un punk irónico de colmillo retorcido. Cargan contra todo lo que se mueve sin piedad y con estilo, y giran un directo frenético y contundente de los de no perderse. Hoy se les espera en la Sala Albéniz, a partir de las 21.30 horas.

En vuestro último disco, 'Cicatriz en la Matrix', sorprenderá el guiño al inicio del 'Ritual de lo habitual' de Jane's Addiction. ¿Hay más en vuestras influencias de lo que alguien pueda pensar?

Claro, hacemos punk musicalmente hablando, y es lo que nos gusta hacer en directo, pero bebemos de muchas fuentes y nos gusta escuchar mucha música distinta, a mí en el instituto, por ejemplo, me gustaba escuchar a los Stones, o grupos españoles que incluso estaban mal vistos

¿Cuántas veces os han venido con la cosa de los límites del humor?

Bufff, la verdad es que sí que nos suelen hacer esta pregunta, una cosa que solemos decir es que mientras lo hagas con elegancia, con gracia, casi no hay límites. Hace poco me hizo gracia un chaval después de un concierto, que me dijo que si alguien escuchaba a los Lendakaris y no se sentía ofendido por alguna canción algo estábamos haciendo mal.

En ocasiones hay quien pudiera sentirse ofendido pero no lo hace porque no lo ha pillado...

Exactamente.

Lendakaris tiene una base de fans que se las sabe todas.

(Risas) La verdad es que tenemos unos seguidores muy fieles, la gente que nos odia nos odia a muerte y a quienes le gustamos nos quieren a muerte, y eso se nota.

Con todos los giros y guiños que hay en los temas, ¿cómo lo hacéis al componer?

Pues las canciones las hago yo y luego las pulimos en el local de ensayo; la letra la llevo hecha y la música bastante desarrollada, si algo se atraganta lo solucionamos todos. Las canciones estás basadas en la letra, generalmente parto de una frase, un juego de palabras que pueda tener gracia..

Esa soltura y esa fluidez que exhibís en el escenario, ¿es cosa de ensayos interminables?

Mucho no ensayamos y cuando estamos haciendo directos a tope, menos, pero todos hemos tocado un montón con grupos antes, y con Lendakaris, claro, y los conciertos te dan un rodaje... Una cosa es que hagamos letras más o menos de risa y otra que no toquemos, tocamos muy bien.

Hay una canción en la que un chaval se enamora de Urrusolo Sistiaga al verlo en los carteles.

Hay parte autobiográfica. A finales de los ochenta o principios de los noventa, cuando iba al instituto, él estaba en ETA, en el comando itinerante que un día atentaba en Barcelona y al día Siguiente en Santiago de Compostela. Tenía un aspecto muy normal y al parecer alguna vez que pillaron a todo el comando él escapó simplemente pasando por allí con total tranquilidad. Era y es un tío muy bien parecido, y por ahí se me fue ocurriendo toda esta historia.

¿Hay algo de colmillo retorcido en el uso del humor?

Claro, de echo la idea al hacer el grupo era hacer una cosa política, pero desde el humor, porque estábamos hartos de grupos amargados, que estaban siempre con la misma retahíla.

¿Cómo sobrevive económicamente un grupo como el vuestro?

Pues discos no se venden, así que haciendo muchos conciertos y también vendiendo mucho merchandising, a veces en un concierto vendes treinta camisetas y dos discos.