El Comercio

«Sonamos a la suma de cinco»

  • Rafa Tarsicio, voz y guitarra de la banda Tigra | Los ganadores del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo recogen hoy el premio con el que esperan grabar un nuevo disco «lo más pronto posible»

Sobre el escenario, la banda Tigra se lo pasa en grande. Transmite esa sensación de disfrutar de la música aquí y ahora sin imposturas, una frescura que les hizo alzarse con el primer premio del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Espina. Hoy recibirán la recompensa que, anuncian, irá para grabar «lo antes posible» su nuevo disco.

¿Dónde situaría la fecha del nacimiento de Tigra?

En el verano de 2012. Mi primo Manuel y yo, de una forma natural, decidimos que era el momento de hacer un grupo y que esa banda fuera de colegas. No queríamos que fuera algo demasiado serio que desgastase.

Tenían la idea y ¿todos sabían tocar?

Algunos, sí. Manuel, por ejemplo, tiene formación de conservatorio, aunque nunca había tocado en una banda. Y luego también había otros que no sabían tocar, como Kolor nuestro bajista, que ha tenido una progresión meteórica. Empezamos a juntarnos en el garaje de una de nuestras casas y todo fue muy bien. Aquello empezó a sonar muy rápido.

¿Cómo se reparten las tareas en la composición?

La verdad es que es entre todos. Yo entrego la letra medio escrita con unos acordes y enseguida le sacan petróleo. Cada uno aporta su parte.

¿Sin debates?

No discutimos. Más bien tendemos a piropearnos. (Ríe). Lo cierto es que tenemos gustos musicales totalmente diferentes. Esa es la clave de Tigra, por eso no hay dos canciones que se parezcan.

O sea que la típica pregunta sobre el estilo musical mejor saltarla...

La verdad es que no tengo ni idea de qué genero hacemos. No nos gusta atarnos ni subirnos al tren de un sonido de moda. Sonamos a la suma de los cinco que somos, cada uno con sus gustos musicales.

Pero tendrán una idea de hacia dónde quieren ir...

Yo creo que no tenemos claro a qué queremos sonar, pero sí a lo que no queremos sonar. Al final, el objetivo es hacer canciones que nosotros escucharíamos en el Ipod. Es muy complicado, pero vamos bien.

Y así han conseguido grabar una maqueta y un larga duración en tres años...

A base de dar conciertos conseguimos dinero para la grabación. Tocamos todo lo que podemos, a veces nos gustaría más, pero lo que sí creo es que cada vez hacemos algo más serio y las canciones son mejores. La verdad es que estamos estudiando en diferentes ciudades y nos organizamos como podemos. Lo que está claro es que hay compromiso por parte de todos.

¿Esperaban ganar el Concurso de Rock Ciudad de Oviedo?

Cuando te inscribes, vas a por todas. Pero luego la cosa cambia. El día que escogieron a los finalistas, pensamos que no íbamos a pasar. Había mucho nivel.

¿Qué harán con el premio?

Seguir como hasta ahora, siempre poco a poco. Lo que nosotros solemos decir es que vivimos por la música y no de la música. Partiendo de eso, ojalá lleguen esos sueños y algún día vivamos de eso. Sería genial no hacer otras cosas más que tocar.