El Comercio

Llega la gaita del futuro

Tejedor, con Carlos Goñi, tocando la gaita cromática en el concierto con el que celebró sus dos décadas en la música.
Tejedor, con Carlos Goñi, tocando la gaita cromática en el concierto con el que celebró sus dos décadas en la música. / E. C.
  • El Centro Asturiano de Madrid acogerá mañana la presentación del instrumento cromático ideado por José Manuel Tejedor y Fernando Mori, con dos orificios más en el puntero

La gaita del futuro ya está aquí. Yno, no tiene nada que ver con la electrónica. «Aunque, a decir verdad, ya es la gaita del presente», asegura José Manuel Tejedor sobre el proyecto en el que lleva trabajando más de tres años, un misterio que está a punto de desvelarse:la gaita cromática, que mañana, a partir de las 19 horas, presentará junto al artesano Fernando Mori, luthier de la casa Mori San José, en el Centro Asturiano de Madrid.

¿Pero qué es exactamente la gaita cromática?Pues, en palabras de Tejedor, la diferencia fundamental frente a una convencional «estriba en el puntero, al que se le han añadido dos orificios más, de manera que toda la escala cromática (o lo que es lo mismo, los doce sonidos o semitonos que la integran)se consigue mediante las diferentes posturas de los dedos y no con trucos como recurrir a aumentar la presión del aire apretando con más fuerza el fuelle con el brazo (lo que se conoce como ‘requintar’) o a tapar medio agujero o un cuarto, como se venía haciendo hasta ahora».

En suma, este nuevo instrumento trata, explica Tejedor, «de facilitarles la vida tanto a los que ya saben tocar como a los que están aprendiendo», revolucionando, de paso, la enseñanza musical. Y, de hecho, «una de las primeras gaitas de este tipo que se comercializaron fue adquirida por el Conservatorio Superior de Música de Oviedo», cuenta orgulloso.

También Víctor Rafael Martín (conocido como ‘El gaitero de Madrid’ porque se inició en los secretos del instrumento sin tener ningún vínculo con Asturias) enseña a varios de sus alumnos de la capital con esta gaita. Un instrumento «que cuesta 1.700 euros frente a unos 1.300 de una gaita tradicional, así que no es algo disparatado», apunta Tejedor, quien recuerda que, para llegar a conseguir el sonido que querían, el artesano Fernando Mori y él estuvieron más de dos años investigando, tallando madera y rompiendo punteros (pero no en vano), y que siguen en ello. «Hemos hecho también mejoras en el roncón y seguimos trabajando en nuevas aportaciones, haciendo una revisión completa de la gaita», apunta el músico avilesino, que animó a Mori a ponerse manos a la obra «tras comprobar que el sector de la fabricación había caído mucho con la crisis».

Yavisa de que no tiene miedo a que los puristas se le echen encima porque considera que «era una evolución del instrumento necesaria».

«De momento, no hemos recibido ninguna crítica de quienes ya han tenido oportunidad de conocerla, porque, además de estar bien hecha, esta gaita supone un gran avance en el que se ha respetado mucho el instrumento. Y, de hecho, su apariencia no difiere apenas de la de una gaita tradicional asturiana».

Jura Tejedor que el que la prueba ya no la abandona. Y, para muestra, un gaitero:él mismo. «Llevo tocando con ella un año y ya me cuesta mucho dejarla. Es que para adelante siempre se va muy bien, pero para atrás nunca quiere volver nadie».