Música para la estación del amor

La Accademia del Piacere, con la soprano Nuria Rial en el centro de la formación.
La Accademia del Piacere, con la soprano Nuria Rial en el centro de la formación. / PIÑA
  • La Accademia del Piacere abre con un programa centrado en Sebastián Durón en el Auditorio de Oviedo la IV Primavera Barrocca

De Sebastián Durón (1660-1716) se dice que es un músico olvidado, sin embargo, su olvido tiene más vidas que los gatos. En 1992 -más o menos, Borrell estaba de ministro- hemos escuchado una obra a él atribuida: 'El imposible mayor en amor le vence amor', que inauguró la remodelación del Teatro Palacio Valdés, en Avilés. También desde Asturias, se editó reciente por Codalario ediciones el monumental y clarividente estudio tde Raúl Angulo, director de la cátedra de Filosofía de la Música de la Fundación Gustavo Bueno, 'La música escénica de Sebastián Durón'. Ayer, la Accademia del Piaccere, prestigioso grupo sevillano dedicado a la música barroca, dirigido por el violagambista Fahmi Alqhuai, inauguró con un programa titulado 'Muera Cupido' y basado en las obras de Durón y su época, la IV Primavera Barroca, organizada y patrocinada por el Centro Nacional del Difusión Musical y el Ayuntamiento de Oviedo. Hace cuatro años empezó con menos de cien personas entre el público. Anoche, la sala estaba prácticamente llena, lo que señala que las jornadas se están consolidando.

Sobre tres vertientes se canalizó el concierto dirigido por Fahmi Alqhai. Una, las arias y tonos extraídos de las obras de Sabastián Durón, interpretados por la soprano catalana Nuria Rial. Otra, sobre el mundo de folías, xácaras, canarios y otras danzas españolas características de la España de los siglos XVII y XVIII. Y el tercero, la música de un maestro italiano, Giovanni Bononcini, coetáneo de Durón y del que se estrenó ayer en Oviedo su 'Pastorella che tra le selve'. En el conjunto, muy compacto, destacó especialmente Miguel Rincón en la guitarra barroca. Una pena que la soprano, que afinaba, apenas vocalizase, para un repertorio en el que hacerlo es fundamental, pero apenas articulaba. Aplausos generosos y, como propina, ofrecieron otra 'Pastorella', la de Bononcini. Más público, buen grupo y buen repertorio. Las jornadas siguen el domingo 26 con la Academia 1750 que dirige Aaron Zapico.