Anabel Santiago, un vendaval en Lorient

Anabel Santiago, durante su actuación en Lorient.
Anabel Santiago, durante su actuación en Lorient. / ALEJO FERNÁNDEZ

La cantante asturiana puso a bailar al público en el Festival Intercético

ALBERTO PIQUERO LORIENT.

Estaba la tarde muy ventosa este martes en la ciudad bretona de Lorient, sede y signo del Festival Intercéltico. Pero nada que ver con el vendaval armónico que Anabel Santiago desató en el Palacio de Congresos, mucho más poderoso y seductor.

A unas horas un tanto infrecuentes entre los ciudadanos y melómanos que habitamos al sur de los Pirineos, las cuatro de la tarde ('Aprés-midi folk', lo llaman aquí), la cantante que tiene tras de sí siete álbumes y el Premio Nacional de la Academia de las Artes Escénicas, no sólo fue capaz de poner al público en pie, sino que también le hizo cantar y bailar al son de algunas de las versiones que ahora ha realizado con su último disco, 'Electronic Llances', que suma una octava entrega. Y también alrededor de piezas tradicionales pasadas por una modernidad sensible y respetuosa.

Traía un repertorio previsto, que gentilmente escribió de su puño y letra para EL COMERCIO; sin embargo, la efusividad que la rodeó a medida que avanzaba el concierto y un temperamento de partituras tomar favoreció asimismo improvisaciones que no estaban contempladas de antemano.

Si anteayer escribíamos acerca de la talentosa heterodoxia creativa que Hevia trasladó en primicia mundial al Espace Marine, mediante 'Al son del indianu', podría parecer reiterativo acudir a coordenadas semejantes para explicar la oferta de Anabel Santiago. Una heterodoxia que no renuncia a las raíces, pero que extiende nuevas ramas. Ocurre que todo ello no trasciende exclusivamente bajo la inspiración de los artistas asturianos, sino que responde a la esencia misma del Festival Intercéltico de Lorient (FIL), del cual dicen los medios de comunicación galos que es el más intercultural de cuantos se celebran en Francia, bien que el núcleo celta sea su savia. La propia leyenda publicitaria que propaga esta edición que tiene por invitada principal a Escocia, resume esa condición: «Fort caractère, coeur battant, esprit universal». O sea, carácter recio, corazón combativo y espíritu universal. Por esas sendas va la la voz inmensa y la personalidad de Anabel Santiago.

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