Danza Xixón, de las plazas al Jovellanos

Una de las bailarinas del espectáculo dedicado a reflexionar sobre las mujeres. /ARNALDO GARCÍA
Una de las bailarinas del espectáculo dedicado a reflexionar sobre las mujeres. / ARNALDO GARCÍA

El coliseo gijonés acogió una reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad actual Una fusión entre bailes vascos y hip hop tomó la calle mientras que en el teatro fue el turno de Sol Picó

P. A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

El baile tomó ayer las plazas y el teatro, dos de los escenarios de la decimoséptima edición de Danza Xixón. Y, así, en la calle Tomás y Valiente, se pudo disfrutar de una propuesta en la que se combinaban los bailes tradicionales vascos con el hip hop. Una fusión que corrió a cargo de la vasca Kukai Dantza y Brodas Bros, compañía internacional de hip hop, danza y cultura urbana nacida en Barcelona que derrocha energía, técnica, humor e imaginación y que hace vibrar a mayores y pequeños.

'Topa', que así se llama su espectáculo, propone la suma de cuatro intérpretes, que, preservando sus orígenes artísticos, se alían en una formación vital, enérgica y callejera enriqueciéndoles.

Y, entre tanto, en el Jovellanos, apenas un poco más tarde, era el turno de la bailarina y coreógrafa Sol Picó, Premio Nacional de Danza 2016, que presentó 'We Women', un proyecto colaborativo y una hermosa invitación a la resistencia y a la vida en una realidad donde ser en libertad y plenitud no es fácil. Especialmente, si eres mujer.

Se trata de una mirada colectiva lanzada por Picó junto con otras coreógrafas: artistas con las que comparte profesión e inquietudes y con las que recapacita sobre el papel de la mujer dentro de la estructura social actual. Un vibrante e intenso espectáculo de danza contemporánea, ritmos en directo que beben de la garra del flamenco y de otros sonidos familiares con siete talentos inspirados que lograron arrancar en más de una ocasión la complicidad de un público intergeneracional en forma de aplausos.

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