«Este disco tiene letras muy liberadoras»

Rozalén, que actúa este viernes en Gijón. / E. C.
Rozalén, que actúa este viernes en Gijón. / E. C.

La artista manchega presenta este viernes en el Teatro de la Laboral su reciente y tercer disco, 'Cuando el río suena...', que ya es de oro Rozalén Cantante y compositora

ALBERTO PIQUERO GIJÓN.

Ha sido una nota de color -o el arco iris del pentagrama entero- desde que compareció en los escenarios. De nombre completo María de los Ángeles Rozalén Ortuño (Albacete, 1986), es por el primero de sus apellidos que la conocen sus muchos devotos, entre los cuales se han ido sumando rúbricas tan significativas como la de Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute o Víctor Manuel, a quien acompañó durante su gira en 2014, '50 años no es nada'. LLega este próximo viernes al Teatro de la Laboral, trayendo en las cuerdas de su guitarra el último disco que ha sacado a la luz, 'Cuando el río suena...', tras 'Con derecho a...' y 'Quién me ha visto...', los cuales merecieron ser de oro y lo fueron.

-Hace casi un año disfrutábamos de su anterior disco en el Teatro de la Laboral, al que ahora vuelve. Decía el poeta Ángel González que «para vivir un año es necesario morirse muchas veces mucho..». ¿Cómo le ha ido en estos meses?

-Sí, el año pasado estuve ahí al final de la gira. Parece increíble que haya pasado tan rápido. Han pasado muchas cosas. Ya estaba escribiendo las letras de este nuevo disco y han sido unos meses muy intensos, porque trato cuestiones de mi constelación familiar, muy delicadas. Ha sido liberador, también para mi familia, abrir puertas. He sido valiente y ha merecido la pena.

«Hay mucha mierda en el mundo, pero si no haces caso a lo oscuro, acaba muriendo»

-Las anteriores producciones discográficas se hicieron de oro y usted no acababa de creérselo. ¿Ya se lo va creyendo?

-Sigo alucinada. El primer disco llegó a ser de oro después de algo más de un año; el segundo, en un año, y éste con solo cuatro meses. Así que lo que estoy es así, alucinada y agradecida.

-Una curiosidad. ¿A qué se debe esa afición a los puntos suspensivos en los títulos de sus álbumes...?

-Vienen de los refranes populares y de mi tierra. Señalan la entonación, como si estuvieras hablando, y marcan silencios... No necesitas decir más... Por otro lado, es quien lee o escucha el que puede terminar la frase...

-De nuevo, ofrece variedad de estilos en las composiciones. ¿Los sentimientos no caben en un solo género?

-Pues seguro que no. Suelo explicar que no me gustan las etiquetas. Y a mí me apetece hacer cosas diferentes. Creo que cada vez hay menos prejuicios en la música sobre esa heterogeneidad.

-¿Algunas de las canciones, no sé si todas, cuentan historias reales. ¿La vida es más inspiradora que los recursos de la imaginación o de la ficción?

-La imaginación puede ser infinita, pero mi familia me ha contado historias que a mí no se me hubieran ocurrido. Tengo una abuela impresionante, que ahora he compartido y la respuesta de la gente ha sido maravillosa.

-Da la impresión de que en este tercer disco hay menos carga de ironía que en los previos. ¿Lo considera así?

-Hay temas que han requerido seriedad, pero la ironía es intrínseca a mi personalidad, no podría vivir sin ella, y se advierte en 'Tu nombre', que es pura guasa, o en 'Antes de verte'.

-Uno de los temas habla de un 'amor prohibido', que parece hacer referencia a su padre, Sebastián, sacerdote que se secularizó...

-Es la canción que más trabajo me ha costado sacar a la luz. Mi padre no acostumbra a comentar lo que hubo de padecer por aquella decisión. Le convencí porque sabía que iba a abordarlo con mucho respeto. La letra es de Felipe Benítez Reyes.

-En 'Girasoles', asegura que el mundo «está lleno de mujeres y hombres buenos». ¿No puede incurrir en un exceso de optimismo?

-Claro que hay mucha mierda en el mundo, pero si no haces caso a lo oscuro se acaba muriendo. Lo positivo llama a lo positivo. La maldad hace demasiado ruido, pero la mayoría de la gente es buena.

-Tenía una canción entre las que optaban a ir a Eurovisión con Amaia, de Operación Triunfo. Al final, no pudo ser...

-Sí. Por ahí se ha dicho que me había quejado de que realizaran modificaciones en la composición, lo que no es cierto. Ha ganado otra y me parece fabuloso. Me llamaron para que les enviara una canción y pensé que por qué no. El año pasado ganó una melodía preciosa de Salvador Sobral. Puede que algo esté cambiando en Eurovisión.

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