La frescura de un ídolo con experiencia

Edwyn Collins, en el centro de la imagen. :: FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA

El músico escocés Edwyn Collins ofreció en la plaza Mayor un concierto en el que no faltaron guiños a su antigua banda, Orange Juice

P. A. MARÍN ESTRADA

Edwyn Collins (Edimburgo, 1959), antiguo líder de la banda Orange Juice y auténtica leyenda viva del pop británico más inquieto paseó anoche su efervescente sabiduría por el escenario de la plaza Mayor en un concierto impregnado del espíritu iconoclasta de sus viejas canciones y de las que ha venido componiendo en los últimos años con idéntica rebeldía hacia los cánones de la moda. Que todas siguen sonando con la misma frescura y energía fue una de la muchas lecciones que dejó el veterano maestro en su paso por los directos de la Semana Grande, cita a la que acudió puntual y con bastón.

El músico escocés mostró también que no juega a ser el portador de ningún testigo generacional ni mucho menos el de su propio bagaje como estrella del post-punk y la new awe, sino un artista en plena actividad creativa que bebe en los temas que le llevaron a las listas de éxitos en los 80 y 90 con el mismo rigor que emplea para interpretar las piezas más personales de su carrera posterior. Con él, dos guitarras y un teclista con una pandereta por toda percusión.

Con su estampa de boxeador baqueteado, el autor de clásicos como 'Rip It Up' o 'A Girl Like You' comenzó su actuación con un éxito de su etapa en Orange Juice: 'Falling and Laughting'. Siguió con 'Make me Feels Again' y 'The Wheel of Love'. Su cavernosa voz imprime la marca singular a estos temas que anoche sonaron ante el público de la plaza Mayor en una actuación de estimulante intensidad.

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