«Mucha gente en la industria de la música mira hacia otro lado ante las actitudes machistas y racistas»

«Mucha gente en la industria de la música mira hacia otro lado ante las actitudes machistas y racistas»
Nikki Hill, cantante

Actúa esta noche, a las 21.30 horas, en la Sala Albéniz de Gijón

JORGE ALONSO

Sus raíces están en un coro de góspel, en una pequeña iglesia de Carolina del Norte. Hoy en día, sin embargo, Nikki Hill se ha convertido en una de las referencias del soul y del Rithm and Blues en todo el mundo. Hoy llega a Gijón, al Albéniz (21.30 horas), dentro de su gira española, y encuentra un momento para contestar unas preguntas a EL COMERCIO.

-Cinco años después de ‘Here’s Nikki Hill’, ¿cómo ve ahora su carrera, en qué punto está usted en estos momentos?

-Lanzamos ese disco en 2013 y desde entonces todo han sido una experiencia increíble. Ahora mismo estoy en un punto en el que todo me lo tomo día a día. Trabajar, salir de gira, escribir y tratar de que todo siga adelante.

-Hace unos años había cierta fiebre por lo vintage. Quizás usted se sintió un poco desencantada, puesto que usted había nacido ya dentro del soul y el rock and roll. ¿O le sirvió como oportunidad para acercar a la gente su música?

-Me gusta que la gente se acerque a la música con raíces. Es la forma de que aprendan sobre la música americana y los artistas que la hicieron posible, esos que inspiraron a tantos de nuestros músicos favoritos. No tendría sentido que me sintiese desencantada.

-A veces nos sentimos un poco más Stax, otras veces más Chess, en ocasiones más Motown. ¿Cómo se siente usted ahora?

-Nunca escucho solo un tipo de música en cada momento. Hay mucho material bueno ahí fuera, sería muy duro elegir.

-Los Bell Rays hicieron –y todavía hacen- una increíble mezcla de rock y soul. ¿Los tenía en mente cuando usted empezó a tocar? ¿Es Lisa Kekaula uno de sus referentes o no tiene más guía que su propia intuición?

-Creo que son una gran banda, y Lisa es una cantante poderosa, endemoniadamente buena. Aún así sería imposible que yo pudiese reflejarme en ella, tiene una forma tan personal de hacer las cosas… Eso es lo que me gusta de los músicos que sigo, que sean auténticos, y es en eso en lo que intento imitarles. Sé tú mismo y no tengas miedo.

-Una poderosa mujer negra sobre el escenario. ¿Ha sentido alguna vez alguna clase de racismo o machismo en alguna ocasión? ¿Aquí en España, por ejemplo?

-El machismo y el racismo están en todos los sitios. La industria de la música no está tampoco a salvo. Mucha gente tiene miedo de alzar la voz y solo miran hacia otro lado, o dicen cosas en sus redes sociales o allí donde nadie les escucha. Estoy tan acostumbrada a ello que hay veces en que ni me doy cuenta. Tan solo espero que la gente que piensa así ni se plantee venir a mis conciertos. Afortunadamente, y sobre todo en España, tengo un gran número de mujeres entre mis seguidores, algo que me hace muy feliz. ¡Mucho mejor que una fiesta de salchichas masculinas! También me gusta pensar que la gente sabe bien que es complicado meterse conmigo, así que por ahora no he tenido que enfrentarme a una situación que no haya podido controlar. Creo que en España se me respeta mucho y estoy muy, muy agradecida.

-Sus conciertos tienen un ritmo impresionante. ¿Cómo es usted de resistir una gira actuando así?

(Risas) Me gusta llevar a la gente al límite. A veces voy tan lejos en las canciones que pienso que me va a dar algo sobre el escenario. Pero eso me recuerda que estoy viva, me recuerda que soy fuerte y hace volar mi mente fuera de este mundo, aunque sea por un momento. Por eso soy capaz de hacerlo.

-Una pregunta un poco tonta par terminar. Se despierta, está lloviendo y tiene un poco de resaca. ¿Qué disco escucharía?

Probablemente a alguien como Al Green con ‘Let’s Stay Together’, los Rolling Stones con ‘Exile on Main Street’, y seguiría con algo de Grant Green y quizás un poco de Martin Denny.

Temas

Gijón

Fotos

Vídeos