Los Rolling, en el centro de la tormenta

Mick Jagger y Keith Richards, durante el concierto que ofrecieron la pasada semana en Suiza. / EFE

La banda ofrecerá hoy un concierto en una Barcelona dividida por el referéndum | Sus 'satánicas majestades' llegaron a la Ciudad Condal con sus familias, sus mascotas y las entradas agotadas

A. VILLACORTA GIJÓN.

The Rolling Stones llegaron ayer a una Barcelona dividida por el desafío independentista. A solo cinco días de la fecha fijada para la celebración del referéndum, sus 'satánicas majestades' aterrizaron en el aeropuerto de El Prat para actuar esta misma noche en el Estadi Olímpic en el único concierto en España de su gira 'Stones-No Filter', que empezó el 9 de septiembre en Hamburgo y que finalizará el 25 de octubre en París. Una gira que es la continuación de la sudamericana, que tuvo lugar el año pasado y que culminó con su histórico recital en La Habana, donde Mick Jagger gritó ante miles de seguidores febriles aquello de: «Finalmente, los tiempos están cambiando».

El concierto de Barcelona los sitúa ahora de nuevo en el centro de la tormenta y muchos de sus fans se preguntan si, como acostumbra, el bueno de Jagger hará ondear una bandera al término del recital. Y lo más importante: si, de decidirse finalmente a hacerlo, optará por la española, por la senyera o por la estelada. Un gesto este último que podría convertirse en todo un símbolo internacional de la lucha independentista catalana.

Los componentes de la banda británica llegaron a Barcelona acompañados de sus familias e incluso de algunas de sus mascotas, tras varios meses viajando por el mundo, mientras que la ciudad se blindaba y el presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, buscaba el respaldo de su homólogo estadounidense, Donald Trump. Un blindaje que también rodea al concierto catalán de Jagger y sus secuaces, el sexto que ofrecerán en Barcelona desde que la visitaron por primera vez en 1977 (luego volvieron en 1990, 1998, 2003 y 2007). Y, así, los organizadores recomiendan acudir con antelación porque se establecerán estrictas medidas de control en los accesos por motivos de seguridad y para evitar la reventa.

Las entradas, agotadísimas, son nominales y cada comprador ha podido adquirir un máximo de ocho, a un precio de entre 86 y 290 euros (gastos de distribución no incluidos). Pero, además, el titular tendrá que mostrar DNI o pasaporte en la puerta y todos los asistentes que utilicen entradas compradas por otra persona tendrán que acceder junto al comprador. También está prohibido acudir al recinto con bolsos o mochilas grandes, cascos de moto, tachuelas, joyería tachonada, cadenas especialmente largas, botellas, latas y monopatines.

Pero el público que logre superar todos estos controles tendrá su merecida recompensa, ya que, antes de las 19.30 horas, podrá escuchar el rock contundente con guiños a los años 80 de Los Zigarros, banda valenciana liderada por los hermanos Ovidi y Álvaro Tormo.

Hasta que, a eso de las 21 horas, está previsto que Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood (que ha venido a España con sus gemelas de un año) irrumpan en el Estadi con un repertorio lleno de clásicos como 'Gimme Shelter', 'Paint It Black', 'Jumpin' Jack Flash', 'Tumbling Dice' o 'Brown Sugar', además de incluir un par de temas sorpresa, uno de los cuales lo elige el público por votación en su web oficial.

La expectación es máxima, como demuestran las colas virtuales que tuvieron que sufrir los compradores cuando las entradas salieron a la venta, el pasado 16 de mayo. En aquel momento, Ticketmaster calculó que la demanda potencial era de 200.000 personas, cuando el aforo está por debajo de las 50.000.

Lejos de apoltronarse en la tercera edad, la que para muchos es la mejor banda de rock del mundo lleva una temporada intensa, en la que, además del disco y la gira, ha producido un documental y una exposición. Con casi tres siglos a las espaldas si sumamos las edades de sus componentes, hoy pueden volver a hacer historia.

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