«La 'rueda' era un chantaje en toda regla»

Jorge Martínez, en la azotea del Antiguo Instituto Jovellanos. / CITOULA

Jorge Martínez, líder de Ilegales, se negó a entrar en el sistema para «ganar dinero fácil» en la televisión | El músico asturiano, que triunfa en su regreso a los escenarios y con el documental sobre la banda, es uno de los testigos del caso

MIGUEL ROJO GIJÓN.

El sistema es sencillo. Se habla con músicos desconocidos para que compongan temas y canciones o realicen arreglos a temas de dominio público que, después, se emitían de madrugada en las principales televisiones del país. A veces, esos temas hasta se ponían de fondo, de forma inaudible o prácticamente inperceptible, pero se seguían contabilizando como emitidos y generando beneficios por derechos de atuor. El dinero -unos 100 millones de euros entre 2006 y 2011 según algunas fuentes- se repartían entre los autores en cuestión por medio de los pagos de los derechos a la SGAE, y los intermediarios de las televisiones, que a veces ni siquiera eran conscientes del chanchullo. En ocasiones también se ponían esas creaciones a nombre de testaferros. El dinero se ganaba de forma fácil, y todos felices.

Antón Reixa denunció públicamente en 2013 que había autores totalmente desconocidos que ganaban más dinero que Alejandro Sanz o David Bisbal... intentó parar la 'rueda', pero no pudo. De hecho, acabó siendo destituido. Los supuestos responsables de la trama decidieron entonces lavarle la cara a la 'rueda' -así se conocía en el mundillo a esa sucesión de temas que cada noche, con una audiencia mínima, sonaban sin cesar en las teles del país con el único objetivo, parece ser, de hacer caja-. Para llevar a cabo dicha limpieza, se pusieron en contacto con autores de renombre, para que ellos también entrasen en el juego, intentando que se calmasen las aguas en el seno de la propia SGAE. Hubo bastantes que se apuntaron, pero al menos dos dijeron que no.

Uno de ellos fue Jorge Martínez, de Ilegales. El asturiano explicaba ayer que «lo de la rueda era un chantaje en toda regla, una estafa». Y se explicaba: «Al principio la cosa se proponía suavemente en un bello envoltorio, pero mi resistencia acabó por enfadarles y se me chantajeó con la amenaza de no sonar nunca en las grandes cadenas de televisión si no aceptaba la propuesta». ¿Pero en qué consistía exactamente? «La primera conexión se produjo hace unos cinco o mas años y la 'oferta' se repitió un par de veces mas a lo largo del tiempo. Todo consistía en cederles el máximo enajenable permitido por ley, el 50% de mis derechos de autor, o interpretar canciones horribles compuesta por gente de su editorial en varios programas nocturnos de esos que no ve nadie. Si las canciones de su editorial no me gustaban no había problema; me propondrían otras aún mas horribles», detallaba Jorge Martínez.

«Que una gente que no ha hecho una canción en su vida controle la SGAE es un atentado contra la cultura»«Yo no acepté, pero otros sí lo hicieron y facilitaron que los autores fuésemos víctimas de una estafa»

En su opinión, «que una gente que no ha hecho una canción o escrito un libro en su vida sean los que controlan la Sociedad General de Autores y Editores es un atentado contra la cultura misma. Este tipo de personas son un cáncer para la SGAE, son los que hacen creer a la gente que los autores robamos a los demás y no es así. Son estos vampiros que controlan los medios y la misma directiva quien roba a los autores. Cualquiera que esté en el bando intelectual será robado de una u otra manera, no importa si eres científico, escritor, pintor, músico o inventor», denunciaba. Y dice sentirse decepcionado por algunos de los músicos -algunos conocidos- que sí aceptaron la propuesta. «Yo no acepté, pero otros músicos si lo hicieron y facilitaron que los autores nos convirtiésemos en víctimas de una estafa. Muchos creen, no sin motivos, que todo está tan podrido, que no se consigue nada de manera honrada y que lo mejor es facilitar la estafa a cambio de unas migajas», se quejaba. Otro de los que dijo que no fue Santiago Auserón. «Santiago ha sido realmente valiente en sus declaraciones, pero me ha dicho exactamente: 'tú sí que lo has dejado claro'». Y es que Jorge Martínez no tuvo pelos en la lengua para definir toda la operación como «un chantaje y una estafa».

La Policía Nacional intervino el pasado mes de junio, registrando la SGAE y pidiendo información a un montón de televisiones, incluidas la TPA, tras la denuncia de varios autores ante la fiscalía. Detuvieron a 18 personas, y el testimonio de Jorge Martínez, Auserón y otros que dijeron que no, servirá al juez para desenmarañar «la estafa» de la 'rueda' y poner nombre y apellidos a todos los responsables.

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