Principado y Ayuntamiento de Gijón pactan inyectar capital para salvar Laboral Centro de Arte

Aspecto exterior de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial.
Aspecto exterior de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial. / JOSÉ SIMAL

Las aportaciones económicas extraordinarias se prevé que se prolonguen durante varios ejercicios para solventar la deuda de la entidad

M. F. ANTUÑA / L. ÁLVAREZ GIJÓN.

Principado y Ayuntamiento de Gijón han llegado a un acuerdo que permitirá inyectar capital en Laboral Centro de Arte y Creación Industrial para poner fin a sus penurias económicas y zanjar la deuda que lastra su funcionamiento. No se trata de incrementar las aportaciones anuales que cada año ambas instituciones públicas incluyen en sus presupuestos para permitir el funcionamiento y la puesta en marcha de diferentes actividades en el espacio de Cabueñes, sino de aportaciones extraordinarias que aún están por definir que serán integradas en el capital fundacional del centro de arte.

Ha sido el Gobierno asturiano el que ha movido ficha para tratar de poner fin a un problema público y notorio que ha llegado incluso a ser objeto de debate en sede parlamentaria. El viceconsejero Vicente Domínguez fue quien se dirigió al Ayuntamiento para que ambas instituciones arrimaran el hombro y el acuerdo está ya, si no cerrado, sí prácticamente servido. A lo largo de las próximas semanas se concretarán en diferentes reuniones las aportaciones económicas y la manera en la que estas se integrarán en las cuentas municipales y autonómicas, en ambos casos prorrogadas. En el presupuesto de 2018 la aportación prevista por el Ayuntamiento de Gijón para actividades es de 20.000 euros, mientras que la del Principado ronda los 600.000 euros. El presupuesto que maneja el espacio de Cabueñes se eleva a 1,6 millones.

Los datos sobre la situación financiera del Centro de Arte y Creación Industrial se presentarán en la próxima reunión del Patronato, que habrá de celebrarse antes del mes de junio. Es precisamente el viceconsejero Vicente Domínguez quien preside ese Patronato, del que en los últimos años han ido desapareciendo empresas privadas, que debían jugar un papel clave en el funcionamiento del equipamiento nacido de la mano de Rosina Gómez Baeza e inaugurado en marzo del año 2007. Entonces, su presupuesto era de 3,8 millones de euros, la mitad aportado por el Gobierno regional.

«Estamos convencidos de que vamos a poder seguir adelante», afirma Karin Ohlenschäger

El décimo aniversario no se vivió en 2017 con grandes fastos y festejos, sino todo lo contario. No estaba el horno para bollos. El despido de dos trabajadores acabó en Magistratura y en pago de indemnizaciones, se ordenaron cierres parciales de las instalaciones para rebajar costes y las preguntas sobre la viabilidad del centro y la necesidad de redimensionarlo se colaban en las agendas políticas cada vez con más insistencia. Y todo pese a contar por fin con una directora de actividades, Karin Ohlenschäger, tras la marcha al Centro Botín de Santander de Benjamin Weil, quien dio el relevo a Gómez Baeza, y el breve y atribulado paso de Óscar Abril, que acabó en despedido por pérdida de confianza y en los tribunales.

Claro que el gran problema y el lastre que pone en riesgo la continuidad del centro y que hace necesaria la recapitalización es la deuda acumulada con diferentes ministerios y que el pasado año se cifraba en torno a los dos millones de euros. «El objetivo es garantizar la estabilidad económica del centro», apunta José María Pérez, portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Gijón, sobre las aportaciones extraordinarias. Y no es difícil concluir que para garantizar la estabilidad parece fundamental que se haga frente a esa deuda, que debería solventarse en plazos hasta el año 2023. Por esa razón, el pacto para inyectar capital no se limitará a este ejercicio, sino que se concretará en varios años.

Pese a todo lo dicho, en el centro se trabaja «con mucho arte» y contando con patrocinios y colaboradores para hacer «una programación medianamente digna», en palabras de Karin Ohlenschäger. «Estamos convencidos de que vamos a poder seguir adelante. Tenemos dos proyectos expositivos muy buenos este año», añade la directora de actividades, que revela que están previstas una muestra de fotografía y vídeo de la colección Los Bragales y una exposición que une Laboral con el Museo de Arquitectura y Tecnología de Lisboa (MAT), el House of Electronic Arts de Basilea y el Bildmuseet, de Umea, en Suecia. Su título, 'Ecovisionarios' remite al arte, la ecología y el medio ambiente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos