Rechazo a la alerta de «puritanismo» de Catherine Deneuve

El Gobierno francés, la oposición y el colectivo feminista no comulgan con la defensa de la «libertad de importunar» de los hombres que planteó la actriz en un manifiesto

J. L. A. MADRID.

Representantes del Gobierno, de la oposición y del colectivo feministra francés expresaron ayer su rechazó a la denuncia contra el «puritanismo» y la defensa de la «libertad de importunar» de los hombres realizada en un manifiesto suscrito por la actriz Catherine Deneuve junto a un centenar de intérpretes, escritoras, investigadores y periodistas. Este rechazo frontal al texto sirve para poner de relieve el respaldo a la campaña #Metoo (Yo también), iniciativa que ha servido para que decenas de mujeres hayan comenzado a denunciar los abusos sexuales que han sufrido a lo largo de sus carreras.

El escrito ratificado por Deneuve denunciaba el regreso del «puritanismo» y, aunque mantenía la violación como un crimen, defendía que «cortejar de forma insistente o torpe no es un delito, ni la galantería una agresión machista». Según la secretaria de Estado para la Igualdad, Marlene Schiappa, en el manifiesto hay elementos «profundamente chocantes, incluso falsos» y es «peligroso» que se minimizaran en el texto las agresiones sexuales. El documento consideraba que «esta fiebre de enviar a los 'cerdos' al matadero, lejos de ayudar a las mujeres a ser autónomas, sirve en realidad a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, a los extremistas religiosos, a los peores reaccionarios». Y por ello, una mujer no tiene por qué «sentirse traumatizada por siempre jamás por un hombre que se frota contra ella en el metro, aunque sea delito». Ante estas afirmaciones, la responsable de Igualdad gala recordó el esfuerzo que realizan para que las jóvenes comprendan «que frotarse contra ellas en el metro sin su consentimiento, es una agresión sexual».

Por su parte, la exministra Laurence Rossignol calificó la tribuna contra el movimiento #Meetoo de «bofetada contra todas las mujeres que denuncian la depredación sexual». «No creo que las mujeres puedan acceder a la igualdad mientras sean vistas como objetos sexuales», dijo Rossignol. El manifiesto tuvo también respuesta del colectivo de feministas francesas que denunciaron el «desprecio» a las víctimas de violencia sexual. «Cada vez que se avanza hacia la igualdad, aunque sea medio milímetro, hay almas buenas que nos advierten inmediatamente de que podríamos caer en el exceso», afirmaron estas mujeres. «En Francia, cada día, centenares de miles de mujeres son víctimas de acoso. Decenas de miles de agresiones sexuales y centenares de violaciones», recordaron. Para este colectivo, las mujeres que rubricaron la tribuna «mezclan deliberadamente una relación de seducción basada en el respeto y el placer con la violencia».

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