De la Tate al Niemeyer con reivindicación

Imágenes de los seis vídeos que proyectarán en otras tantas pantallas en bucle en el pasillo de entrada a la Sala Cine del Niemeyer durante el festival LGTBIQ./
Imágenes de los seis vídeos que proyectarán en otras tantas pantallas en bucle en el pasillo de entrada a la Sala Cine del Niemeyer durante el festival LGTBIQ.

Seis vídeos recogen las experiencias de otras tantas personas vinculadas al colectivo LGTBIQ Avilés albergará del 12 al 21 de abril una videinstalación elaborada para la institución artística británica

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Seis pantallas y seis vídeos emitidos en bucle, obra de otros tantos artistas que buscan reinvidicar, poner ante la mirada pública la visibilidad del colectivo LGBTIQ en la historia del arte británico. Será en el Niemeyer, el mismo escenario del Festival de Cine (15 al 21 de abril) dedicado a este colectivo, que en su tercera edición acerca a la ribera de la ría avilesina un proyecto de la Tate Gallery de Londres. 'Queer British Art' es el título de la videoinstalación que se podrá ver del 12 al 21 de abril en el pasillo de acceso a la sala cine. La Tate montó en su día una exposición que buscaba poner el foco sobre el colectivo y uno de los apartados se dedicó a artistas contemporáneos a través de una colaboración con Random Acts, el área de arte y cortometrajes del canal Channel 4. En la cadena se exhibieron los seis cortometrajes que ahora llegan a España por vez primera en los que se cuentan diferentes aventuras y peripecias vitales.

En versión original y con un folleto que traducirá las palabras de los protagonistas, se hace la narración de estos retratos íntimos que llegan al espectador. «Las personas gays, homosexuales, llevaban su vida con el mayor secretismo posible. Nadie había salido del armario, nadie que conociéramos o de quien hubiéramos oído hablar. Cuando mi atracción por otros chicos se fue haciendo patente, para mí era algo muy natural y algo contra lo que no pretendía luchar, si bien era consciente de que era algo que claramente no encajaba con lo que hacía el resto de la gente», narra el actor Ian Mckellen, nacido en 1938. A él dedica su corto el director Joe Stephenson; es él quien cuenta cómo su tía Dorothy le preguntaba por sus novias y cómo se enamoró por vez primera de otro actor.

Lindsey Dryden dirige el corto que protagoniza la poeta y escritora Jackie Kay. «Mi identidad empezó a desarrollarse y a cambiar cuando llegué a la adolescencia, a los 16 años, cuando comprendí que era lesbiana y tomé conciencia de que era negra», relata. «Recuerdo tener la sensación de que me estaban siguiendo, algo que también les pasaba a otras personas gays que conocí, en aquel tiempo en el que no se podía ser gay abiertamente, antes de que fuera fácil salir del armario. Tenías la sensación de estar siendo vigilado (...), una sensación de miedo y una gran inquietud», reflexiona esta escocesa de 56 años.

El coreógrafo Les Child tiene también pieza propia, que llega al público de la mano de la directora Sharna Osborne. «Salí del armario silbando como un volador, entre cabriolas y spagats», introduce el bailarín, que rememora cómo llegó su pasión por el ballet a golpe de televisor en blanco y negro de los años sesenta, que revela la influencia y la revelación que supuso David Bowie y la pérdida del miedo al contacto físico de la mano de Lindsay Kemp.

Matt Lambert dirige un corto en el que el artista de vanguardia David Hoyle cuenta la primera vez que asistió a un club gay: «Sucedió en Blackpool, mi ciudad. Yo estaba muy nervioso y atemorizado. Aquella noche era como si supiera que iba a cruzar una línea imaginaria y que iba a entrar en un mundo al que no se debe entrar, lo prohibido, lo vetado. (...) Probablemente en algún momento llegué a sentirme culpable también. Pero yo creo que el entusiasmo era lo que me impulsaba hacia adelante, y también la certeza de que iba a conocer a personas parecidas a mí y así no me iba a sentir tan solo. Y encontré un colectivo de personas y fue una experiencia embriagadora, era como si realmente llevara toda la vida esperando para conocerlos y lo que más apreciaba era la solidaridad, todos nos apoyábamos unos a otros», narra.

Shon Faye reflexiona sobre sus experiencias en un monólogo que dirige Emily McDonald. «Vamos a pensar, tú y yo, sobre cómo cuando yo era un niño tú te burlabas de mí por llevar los pantalones demasiado altos, o llevar la camiseta por dentro del pantalón o por gustarme la poesía porque eso no es lo que hacen los chicos. Yo era afeminado, mariquita, era una loca», cuenta la escritora, presentadora y cómica transexual.

Hay una historia más: la de Kareem Reid, el fundador de la fiesta Body Party. Stephen Isaac-Wilson firma su corto. «Hacer amigos maricas y relacionarte con maricas es algo que se limita a la vida nocturna, discotecas y garitos, porque muchas de nuestras experiencias tienen que ser ocultadas o reprimidas durante el día. Y la noche a veces es el único espacio en el que se nos permite, o nos sentimos autorizados a mostrarnos tal como somos».

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