El teatro recupera el pulso y se aproxima a las 1.500 funciones en Asturias en 2017

La Trócola Circ puso en escena en el Jovellanos 'Emportats'. / JOAQUÍN PAÑEDA
La Trócola Circ puso en escena en el Jovellanos 'Emportats'. / JOAQUÍN PAÑEDA

Desde el año 2008, cuando aún existía la programación de Cajastur, no se registraba una cifra similar de representaciones

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

El teatro asturiano recupera el pulso perdido en los últimos años. En 2017 se registraron 1.463 funciones, lo que significa un retorno al alza a las cifras contabilizadas en el año 2008 -1.447- cuando además existía la programación teatral de Cajastur, con unas 200 representaciones anuales.

Los datos del Anuario del Teatro en Asturias apuntan por fin hacia el optimismo. No solo porque las cifras inviten a ello, sino por todo lo demás: 2017 ha sido el año en el que las dos asociaciones teatrales de Asturias han unido sus fuerzas en una sola, Escenasturias, ha sido también un año en el que desde la Consejería de Cultura se ha trabajado duro para mejorar la situación, y ha sido el año en el que Feten se ha situado como el primer evento cultural de Asturias y el tercer festival de España tras Mérida y Almagro.

«Se están viendo brotes verdes», resume Boni Ortiz, autor del anuario y que se ha encargado de elaborar el minucioso balance. «Con respecto al año pasado aumentan las funciones en más de doscientas, los ayuntamientos se han animado, Oviedo ha subido mucho las representaciones, hay un programa de teatro vinculado a la Oficina de Normalización Lingüística, en definitiva, hay mucha actividad», remata Ortiz, feliz de que por fin los últimos tiempos grises hayan llegado a su fin. Y es que si en 2016 fueron 1.251 las funciones contabilizadas, en 2015 la cifra fue de 1.073, y en el anterior, 1.134, con lo que la recuperación es evidente. De todas esas funciones, la mayor parte son a cargo de compañías asturianas, 994, frente a las 826 de 2016, y la mayoría se corresponden con las realizadas por compañías profesionales, 590, un centenar más que el año anterior. El teatro familiar adquiere especial 'punch'. Fueron 652 las representaciones para niños, frente a las 401 del año anterior. Y en este caso, 343 corresponden a compañías asturianas. El circo y la magia también están en alza, como la danza, con 116 representaciones frente a las 96 del año 2016. Hay un bajón, en cambio, en lo que hace referencia a los músicales, la ópera y la zarzuela, que van a menos, 76 funciones frente a las 121 de 2016.

El teatro profesional asturiano vive, pues, un mommento dulce y contabilizó un total de 29 estrenos, aunque cierto es que la mitad con menos de dos actores.

En materia de programación teatral, Gijón sigue ocupando el primer lugar con 456 representaciones. 252 correspondieron a la Consejería de Cultura, 222 a Oviedo, 102 a Siero, 98 a Avilés, 46 a Langreo y 28 a Castrillón.

El Anuario del Teatro se presentó en el marco de Feten, una feria para la que Boni Ortiz reclamó aún mayor respaldo público habida cuenta de su magnífico posicionamiento en el ámbito cultural nacional. Pero la consideración de Feten va más allá de los observatorios y la opinión de los profesionales y se asienta a pie de calle y en el patio de butacas. De nuevo ayer, pese a que la climatología no acompañó, volvió a llevar público a sus múltiples escenarios: Begoña, la calle Corrida, el Parchís, el Teatro Jovellanos, el Centro de Cultura Antiguo Instituto, los centros municipales. Y hoy todavía más, casi cuarenta funciones a cargo de más de una veintena de compañías están programadas.

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