El Comercio

Chicote y sus arcadas por unas sardinas podridas: «¡Huele a mierda!»

Chicote y sus arcadas en otro restaurante: «¡Huele a mierda!»
  • El cocinero de 'Pesadilla en la cocina' visitó este jueves un restaurante de comida lusa en el centro de Madrid mejorable en muchos aspectos, sobre todo, en higiene

'Pesadilla en la cocina' se supera cada semana. En esta ocasión, Alberto Chicote se desplazó a un restaurante del centro de Madrid donde la limpieza brilla por su ausencia. María la portuguesa, propietaria de una pastelería de éxito en su país, decidió probar suerte en el mundo de la hostelería y montar un local a escasos metros de la Puerta del Sol. Sin embargo, con sólo unos meses de vida, el establecimiento ya está cayendo en picado y tiene pocas perspectivas de futuro.

Chicote llegó al restaurante para identificar sus fallos e intentar subsanarlos... pero en la cocina le esperaban unas sardinas en descomposición. «¡Huele a mierda! No lo pongas en el plato», dijo Chicote entre arcadas a los cocineros. Con dos filipinos en los fogones con auténtico desconocimiento sobre cómo cocinar, los pocos clientes que se atreven a entrar se marchan molestos y sin ganas de repetir.

La falta de rumbo del restaurante es la consecuencia directa de su mayor problema: el enfrentamiento abierto entre la dueña y su socio, en quien ha dejado toda la responsabilidad del negocio a pesar de no estar capacitado para ello. A esto se suma una plantilla en constante rotación, que no sabe a quién obedecer. Además, María pasa más tiempo en su exitosa pastelería que en el restaurante madrileño.

Chicote quiso intervenir para evitar el cierre del establecimiento y por eso llevó a la dueña del local a su restaurante Yakitoro para presentarle a su mujer, que tiene un papel clave en el éxito del restaurante de Alberto Chicote.

La charla de Chicote sirvió para que la dueña abriera los ojos y decidiera situar a su marido al mando de la sala de su restaurante de cara a la reapertura del local. Impresionados por la reforma del equipo del programa y con una oferta gastronómica más especializada, el nuevo 'Cheesespain' se enfrenta al futuro totalmente renovado. ¿Conseguirá atraer a los clientes?