Asturias pone rumbo a Eurovisión

'Asturvisión'. Arriba, Miguel Medina (agachado y a la derecha), con Amaia y Alfred en un restaurante. A la izquierda, Miguel Canteli -con su pañuelo de Asturias- y otros 'eurofans'. Al lado, Isaac García.
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'Asturvisión'. Arriba, Miguel Medina (agachado y a la derecha), con Amaia y Alfred en un restaurante. A la izquierda, Miguel Canteli -con su pañuelo de Asturias- y otros 'eurofans'. Al lado, Isaac García.

Decenas de asturianos viajan a Lisboa para vivir el festival en primera persona

E. PANEQUE / I. LLERA

Cristóbal Colón no era asturiano. Aunque esto parece fuera de toda discusión, la nutrida presencia de oriundos ataviados con la enseña patria en cualquier evento que se tercie, invita a poner tal afirmación en cuarentena. Esta particular vuelta al mundo recala hoy en Lisboa, hasta donde se han desplazado decenas de asturianos para disfrutar del Festival de Eurovisión. Poco importa que la candidatura de TVE sea o no favorita, lo importante es estar allí, animando o simplemente «siendo testigo del evento musical y cultural más importante del mundo», destaca Jonathan Muñiz, uno de los jóvenes asturianos que viajaron desde Piedras Blancas hasta la capital lusa. Tan magnas expectativas le han llevado a pasar once horas de viaje: «Primero un autocar hasta Salamanca, tres horas de espera para continuar en tren a Lisboa; allí encontré un chollo de alojamiento a última hora».

La pregunta parece obvia: ¿Merece la pena? «Sí, porque es uno de los sueños de mi vida puesto que lo llevo viendo desde pequeño; Además, te da la oportunidad de conocer gente de todos los países con gustos similares a los tuyos». Una misión cumplida que tiene un precio, en este caso, 200 euros, «menos que un fin de semana en una casa rural en Asturias», subraya. Su enamoramiento con la candidatura de TVE viene de lejos: «Amaia me gustó desde la primera vez que la escuché cantar», así que su predicción no parece que sea muy objetiva: «Estaremos entre los diez primeros, harán un buen papel porque han elegido una canción que emociona». Eso sí, devolviendo los pies a la tierra, añade: «Para la victoria, Chipre».

No es el único asturiano que vive con intensidad este certamen. El radiofísico gijonés Miguel Medina vive estos días su tercer festival consecutivo, tras Estocolmo y Kiev. No ha querido perderse ni las dos semifinales ni, por supuesto, la final: «Si uno lo planifica con tiempo y consigue entradas, no tiene que gastarse necesariamente un dineral; el presupuesto total no ha llegado a los 400 euros por vivir una experiencia única en la vida». Tan única como «encontrarnos por casualidad a Alfred y Amaia cenando en el mismo restaurante italiano». Aunque les encontraron cercanos y les desearon la mejor de las suertes, cree que su posición final «rondará el puesto 15; su actuación transmite, pero cuando uno está aquí y vive todos los ensayos y puestas en escena se da cuenta de que otras candidaturas emocionan mucho más». Su apuesta: «Chipre o Francia, aunque no debemos quitar ojo a las posibles sorpresas de Lituania o Irlanda». De momento, mantiene alto el pabellón asturiano porque «Lisboa es casi como estar en casa, temperaturas suaves y estar al lado del mar, le da una magia especial». Aunque en esa competición de banderas «van ganando las gallegas y cántabras, que hay montones».

El Festival de Eurovisión tampoco es algo nuevo para el gijonés Isaac García. Lo vivió por primera vez en persona en 2010 en Oslo. «Seguía el festival desde pequeño. Ese año conseguí entradas y me pareció una experiencia increíble, así que repito siempre que el trabajo me lo permite». La de Lisboa será su séptima final. Llegó el miércoles, con tiempo suficiente para participar en un encuentro en el Eurovillage con Amaia y Alfred y de pisar por primera vez el Altice Arena para asistir a la segunda semifinal. «No me perderé tampoco la final», confirma. Reconoce que entre el desplazamiento, el alojamiento y el precio las entradas este es su «viaje del año». Pero le compensa: «Conoces gente de todos los países». Destaca el «ambiente festivo» y cómo la ciudad se vuelca con Eurovisión. Confía en un buen resultado para España, aunque su apuesta de este año es Bulgaria.

Para Estefanía Pardavila y Yoana Prieto será su primera vez en el festival. Llegaron el jueves a Lisboa, aunque su viaje a Eurovisión comenzó mucho antes, en julio. «Teníamos claro que esté año, siendo tan cerca, no nos lo podíamos perder». Así que en cuanto se confirmó que sería la capital portuguesa la que acogería el certamen, reservaron un apartamento junto a sus amigos. No han conseguido entradas para la final, aunque sí vivirán en primera persona el espectáculo de Eurovisión con el pase del mediodía de hoy. Y por la noche, a través de la pantallas del Eurovillage. Fieles seguidoras de 'Operación Triunfo', confían en el tándem formado por Amaia y Alfred para conseguir un buen resultado, aunque «no le auguramos plaza en el 'top ten'. Nos conformamos con quedar entre los quince primeros», reconocen. Más allá del resultado, lo importante para ellas es la experiencia. «Siempre nos reunimos para ver Eurovisión juntos. Este año será muy especial». Esta noche, llega el momento soñado.

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