Alonso vuelve a la lucha

El McLaren de Alonso, emparejado con el Red Bull de Verstappen, durante el pulso que mantuvieron en Albert Park. /  AFP
El McLaren de Alonso, emparejado con el Red Bull de Verstappen, durante el pulso que mantuvieron en Albert Park. / AFP

El piloto asturiano estrena el año con un estupendo quinto puesto en Australia, donde Vettel gana por un error de Mercedes

D. S. D. CASTRO / J. C. C.

Cuando Fernando Alonso entró en meta, dijo tres palabras que son el mejor diagnóstico de cómo está McLaren en este arranque de temporada: «Ahora podemos luchar». El asturiano fue elegido por los internautas que votaron en la web oficial de la F-1 como el piloto del día. No sólo por llegar quinto tras salir décimo, sino por la manera de hacerlo. Los problemas de los Haas y Sainz o la salida de los coches de seguridad fueron dos factores a tener en cuenta, pero achacar a la suerte su mejor resultado en dos años es quedarse muy corto. Sus 'haters' lo harán, pero Alonso demostró mucho más.

«Habla un poco más alto, no pierdas energía«, le soltó Alonso a su ingeniero cuando éste, pusilánime, no era capaz de transmitir datos con firmeza, situado el de McLaren en una insípida décima posición. Esa frase del español, ese intento de contagiar entusiasmo con 36 años y 18 temporadas en la F1, lo dijo todo. Alonso, espíritu de líder, quiere un grupo de trabajo brioso, sin los brazos caídos, sino con las orejas tiesas.

G.P. DE AUSTRALIA

Clasificación
1
S. Vettel (FER)    1h29'33.283
2
L. Hamilton (MER)    a 5.036
3
K. Raikkonen (FER)    a 6.309
4
D. Ricciardo (RED)     a 7.069
5
F. Alonso (McL)     a 27.886
6
M. Verstappen (RED)    a 28.945
7
N. Hülkenberg (REN)     a 32.671
8
V. Bottas MER)    a 34.339
9
S. Vandoorne (McL)     a 34.921
10
C. Sainz (REN)     a 45.722
Mundial de pilotos
1
S. Vettel (ALE)     25 pts
2
L. Hamilton (GBR)     18
3
K. Räikkönen (FIN)     15
5
F. Alonso (ESP)         10
Mundial constructores
1
Ferrari     40 puntos
2
Mercedes     22
3
Red Bull     20
4
McLaren     12

Por primera vez desde que volvió a McLaren, Alonso pudo pelear en pista con otros coches. Y no uno cualquiera: con un Red Bull. Max Verstappen, trompo incluido, se quedó con las ganas de adelantar al MCL33 naranja del ovetense, que por fin parece poder pelear por el lugar que merece. Fernando ya lleva diez puntos: uno menos de todos los que sumó en 2015, cuando volvió a McLaren, y sólo siete menos que todos los de 2017, su última campaña lastrado por Honda. Toro Rosso, por cierto, tuvo una carrera para olvidar: Hartley fue último y Gasly abandonó, con una avería en el motor. Muy en la línea de Honda.

Mal día para Carlos Sainz

Peor día que Alonso tuvo Carlos Sainz. El madrileño salió emparejado a su buen amigo, pero poco le duró la alegría. Primero, porque cometió un error clave cuando estaba luchando con el asturiano: se salió de pista y esa excursión le mandó muy atrás. Y segundo, algo que no es achacable a él, un fallo en la bomba del sistema de bebida hizo que toda el agua de la carrera le fuese directo a la garganta en las primeras vueltas de la carrera. La consecuencia fue un malestar estomacal severo, hasta el punto de que estuvo a punto de vomitar. Al final, acabó décimo, pero con mal sabor de boca.

Mientras, Sebastian Vettel comenzó 2018 como lo hizo 2017, ganando en Australia gracias a una gestión en boxes de Ferrari bastante mejor de lo que esperaban en Mercedes. El español Iñaki Rueda, máximo responsable de estrategia de la Scuderia, echó la caña y los alemanes picaron como si fueran percas en temporada alta. Melbourne abrió la temporada de los coches de seguridad, tanto virtual como real. Ambos los provocó el mismo equipo, Haas, que cuando estaba cuajando la carrera de su vida, con sus dos pilotos entre los diez primeros, vio cómo se veía obligado a tirar la toalla. Una pistola de las que ponen las ruedas estaba averiada e hizo que en las paradas en boxes no le colocaran bien los neumáticos a su pilotos.

Y es que este momento fue clave: el despliegue del coche de seguridad virtual hizo que muchos pilotos entrasen en boxes. El primero fue Kimi Räikkönen, ante lo que Mercedes ordenó inmediatamente entrar a Lewis Hamilton. El británico salió por delante del finlandés. Evitaron perder la posición tras las paradas en boxes. El problema para los campeones es que no contaron con Vettel. El alemán se quedó en pista el tiempo suficiente para ganar colchón, lo que, unido a la presencia de ese coche de seguridad virtual que obliga a los pilotos a aflojar, hizo que saliera cómodamente delante de Hamilton cuando reemprendió la marcha tras colocar gomas nuevas.

A Hamilton le costó entender lo ocurrido. Al final, se descubrió el problema. El programa informático que usan sus estrategas para hacer predicciones de tiempo perdido en boxes indicó mal la distancia con Vettel.

Los intentos finales del vigente campeón fueron infructuosos, e incluso tuvo que aflojar de más en las últimas vueltas, porque se quedó sin rendimiento en los neumáticos. En el primer podio de 2018, el único que sonreía a todo poder era Vettel.

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