El Comercio

Bruno Hortelano, tras una carrera en los Juegos de Río.
Bruno Hortelano, tras una carrera en los Juegos de Río. / EFE/F. MAIA

La peor carrera de Hortelano

  • Los cirujanos le han reconstruido la mano derecha en la primera operación, con pronóstico «bueno», según su representante

  • El mejor velocista español, ingresado tras sufrir un accidente de tráfico

El joven atleta Bruno Hortelano, considerado el mejor velocista español de todos los tiempos, sufrió a primera hora de ayer un accidente de tráfico en las inmediaciones de Madrid que le causó graves lesiones en la mano derecha, de la que tuvo que ser intervenido en el Hospital Universitario 12 de Octubre.

Su evolución mantiene en vilo a su familia, a su entorno y al mundo del deporte español en general, que tiene muy reciente su actuación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde compitió en los 200 metros contra leyendas y batió la plusmarca nacional, aunque no pudo cumplir su objetivo de acceder a la final ganada por Usain Bolt.

Las noticias sobre el estado de salud de Hortelano pasaron de ser muy alarmistas a más tranquilizadoras. Cuando el servicio de emergencias del 112 informó sobre el traslado al hospital de «un varón de 24 años con la mano derecha catastrófica», se temió incluso por una posible amputación, que poco después fue desmentida por el mánager del atleta, Alberto Armas. El deportista sufre algunas fracturas en las falanges y roturas de varios tendones, además de una contusión en la cabeza que le produjo sangrado, pero que no reviste gravedad, según se desprende de la prueba de diagnóstico por la imagen (TAC) que le realizaron.

«Ha sido un accidente grave. Bruno está consciente. Hablé con él por teléfono y me ha transmitido mucho ánimo», explicó Armas ante los medios. A media tarde, informó a través de Twitter de que el atleta ya había salido por primera vez del quirófano y que el pronóstico es «bueno, tras realizarle una limpieza de todas las zonas afectadas».

Explicó que pudieron reconstruirle los extensores del segundo al quinto dedo de la mano y que «sólo el meñique no se pudo reconstruir del todo». «Ahora toca ver la evolución y que no se infecte la herida, para que en una segunda intervención pueda recuperar la 'sustancia' que recubre la articulación», añadió Armas.

Desveló que la persona que conducía el coche era el primo del atleta, y que el siniestro se produjo porque se quedó dormido. Según fuentes del 112, el accidente ocurrió las 06:59 horas en el kilómetro 27 de la A6, sentido salida, a la altura del término municipal de Las Rozas.

En ese tramo de la autopista en curva, el coche impactó contra una camión y se fue contra la mediana para, tras el segundo golpe, acabar volcado en medio de la vía. Ambos ocupantes pudieron salir del vehículo por su propio pie, pero desde el primer momento el plusmarquista español se quejó del dolor en su mano derecha. Varias ambulancias se personaron en el lugar y se ocuparon de trasladar al atleta al centro especializado.

La recuperación será lenta

Según manifestó Ramón Cid, director técnico de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), Hortelano se encuentra en manos de «extraordinarios cirujanos». Sin embargo, la recuperación para practicar deporte al más alto nivel será lenta y costosa. Según coinciden técnicos y especialistas, la mano es muy importante para los velocistas, dada la fuerza que se deposita sobre ella al situarse en los tacos de salida y tratarse de un miembro fundamental para conseguir la estabilidad y buena aerodinámica en carrera.

De padres científicos, especializados en microbiología molecular, emigrados de España en su juventud, Hortelano nació en Australia, se formó en Canadá y reside en Estados Unidos. Estudió ingeniería biomédica en la Universidad Cornell de Nueva York, donde compite para su equipo de atletismo, y es entrenado por el prestigioso Adrian Durant.

Según dicen sus allegados, Hortelano es un deportista colosal y una persona «muy inteligente, con la cabeza muy bien amueblada». Antes del accidente, disfrutaba de unos días de vacaciones entre varias playas portuguesas y españolas, después de completar la mejor temporada de su trayectoria deportiva.