El Comercio

Alberto Suárez se cuelga la plata en Río

Alberto Suárez, a punto de cruzar la línea de meta en el maratón en Río, mientras el marroquí El Amin Chentouf permanece agotado en el suelo.
Alberto Suárez, a punto de cruzar la línea de meta en el maratón en Río, mientras el marroquí El Amin Chentouf permanece agotado en el suelo. / C. P. E.
  • El fondista de Riosa, que defendía el título, concluyó segundo en la prueba de maratón, a cuyo término tuvo que ser atendido por el esfuerzo

Alberto Suárez Laso logró su objetivo y regresa a Asturias con un nuevo metal de los Juegos Paralímpicos de Río. Eso sí, no pudo renovar el título en maratón y tuvo que conformarse con la medalla de plata (2h33.11) tras ser superado por su gran rival el marroquí El Amin Chentouf (2h32.17).

«El segundo puesto me sabe a gloria», manifestó el internacional ovetense al término la prueba. Como había adelantado, el gran rival de los corredores fue la meteorología, ya que la carrera se desarrolló con una temperatura cercana a 30 grados centígrados y un 66% de humedad en el circuito diseñado en el paseo de la playa de Copacabana.

De hecho, las extremas de las condiciones meteorológicas pasaron factura muchos corredores, como al gallego Gustavo Nieves, que lideró la prueba junto Suárez y Chentouf, pero que avanzada la carrera se desmayó y tuvo que abandonar.

Duelo

Ese fue uno de los momentos claves de la carrera, ya que desde ese instante ambos corredores protagonizaron una carrera lucha por el oro, en la que ambos corredores se sucedían al frente de la prueba intentando minar las fuerzas de su competidor.

El ovetense no de dejó nada y pugnó por el título hasta la extenuación, aunque finalmente, tuvo que ceder ante el corredor marroquí. Alberto Suárez finalizó el maratón agotado y tuvo que ser atendido nada más cruzar la línea de meta por los aislantes de la organización. «Tuve calambres, mareos, se me subió el gemelo... », así describía Alberto Suárez algunos de los problemas físicos que tuvo en el tramo final de la carrera y que le llevaron a perder la estela del corredor marroquí.

El fondista ovetense reconocía que esta nueva medalla es el fruto de «la constancia del día a día».

Alberto Suárez también señaló que la prueba fue muy exigente psicológicamente sobre un circuito de cinco vueltas en el que «cada vuelta se hacía más dura». «Intenté no hacer cambios de ritmo para que las piernas no sufrieran y aguantar harta el final con mis rivales». añadió.

De esa forma el fondista asturianos suma su segunda medalla en los Juegos Paralímpicos tras lograr el ro en Londres.