El Comercio

«Hay gente que no tiene tanta suerte»

Hortelano, con la mano aún vendada, durante su reaparición.
Hortelano, con la mano aún vendada, durante su reaparición. / EFE
  • «Espero hacer cosas muy buenas en el futuro y volver incluso mejor que antes del accidente», aseguró el velocista Hortelano en su reaparición

Camina con una gorra blanca que disimula sus cicatrices. Sube las escaleras con cuidado. Cualquier intento de Bruno Hortelano de disimular los efectos del grave accidente de tráfico que sufrió dos meses antes choca con los pequeños detalles. Incluso su verborrea espontánea ha menguado.

No obstante, el velocista español que sorprendió al conseguir un campeonato de Europa de 200 metros y alcanzó las semifinales de los Juegos Olímpicos de Río no sólo mantiene la confianza en sí mismo, sino que ha aumentado su ambición. «Yo no quiero competir igual que antes, yo quiero competir mejor que antes», aventuró durante su primera aparición pública tras las sucesivas intervenciones en el hospital 12 de Octubre de Madrid y su posterior traslado a Barcelona. «Lo peor es estar parado», repetía a sus familiares y amigos mientras su cuerpo de un deportista de 25 años intentaba regenerarse.

El accidente de circulación le afectó principalmente a la mano derecha. Hoy todavía luce un vendaje tras un primer período en que asustaba su estado. El mejor especialista en España se aplicó con el velocista para que ahora pueda presumir. «Es una auténtica obra de arte», refrendó Hortelano antes de disipar cualquier duda sobre su carrera: «No va a cambiar nada».

La cabeza

Nadie preguntó a Hortelano por el accidente que probó la resistencia de sus piernas, rodillas, cuello y cabeza al corredor. Ocurrió a las siete de la madrugada en una autovía madrileña. Conducía su primo, que dio positivo en el control de alcoholemia, y el deportista, que ya estaba de vacaciones, pudo perderlo todo al impactar contra la mediana.

Pero el atleta sí se refirió a sus horas tumbado en la cama del hospital. En esos momentos algo ocurrió en su mente. «Si ha cambiado algo drásticamente es la importancia que le doy al entrenamiento serio. Antes me lo tomaba muy en serio, pero, si era el 95% de las cosas, ahora quiero hacerlo al 99 o al 100%», confesó. «Tengo más motivación de continuar, más hambre de buscar más, de seguir peleando. Reconozco que hay gente que no tiene tanta suerte y no habrá podido salir y volver al cien por cien como es mi caso», señaló .

Levantado de la cama y con varias sesiones de entrenamiento para intentar recuperar la masa muscular, los objetivos aparecieron en el horizonte antes de que pudiera correr. El primer límite que se ha marcado es batir el récord de Europa de 200 metros. No es una cuestión superficial porque la firma de la plusmarca es la de Pietro Mennea, un italiano legendario que estableció paró el cronómetro en 19,72 en 1979.

El vigente campeón de Europa de 200 metros también desea poder competir en los Mundiales de Londres de 2017, el evento más importante del próximo año porque apunta a que será la despedida de Usain Bolt.