Coraje y entrega en Los Pericones

El obstáculo 'el registro, puso a prueba la resistencia de los valientes que se dieron cita en la mañana de ayer en Ceares . /  JORGE PETEIRO
El obstáculo 'el registro, puso a prueba la resistencia de los valientes que se dieron cita en la mañana de ayer en Ceares . / JORGE PETEIRO

El vasco Asier Landart y la gallega Paula Esteiro, que repite triunfo, ganan la más popular carrera extrema de obstáculos que se celebra en España Más de dos mil atletas participan en la quinta edición de la Farinato en Gijón

J. L. C. GIJÓN.

«Vamos a catar el barro de Gijón, prometo darlo todo, ayudaré al compañero y sin excusas, ¡Farinato!». Así proclamaba la organización de esta carrera extrema una y otra vez a través de la megafonía, motivando así a los más de dos mil corredores que tomaron parte en la considerada carrera extrema de mayor dureza de las que se celebran a lo largo del año en la Península Ibérica.

Treinta obstáculos, cinco más que el año pasado, midieron la fortaleza y la resistencia de los valientes que tomaron parte en la misma. De las nuevas dificultades destacó sobremanera la bautizada como 'fuente de las tripas' un pasamanos en altura sobre un foso de con agua de casi un metro y medio de profundidad. El parque de Los Pericones registró una gran ambiente desde primera hora de la mañana de ayer. Además, el buen tiempo invitó a acercarse a muchos curiosos de distintas edades a seguir una competición tremendamente peculiar por su espectacularidad en sus distintos pasos, que están marcados por una enorme complicación. Además, llamó poderosamente la atención de los aficionados, que no quisieron perderse el evento, los camiones del ejército que formaban parte del montante de esta Farinato Race.

Y es que no cabía una alfiler en el recinto deportivo de Ceares, que registró una actividad frenética. Todos los participantes cuidaron al máximo los detalles de cara a conseguir un buen resultado en lo deportivo, pero especialmente para entregarse y, como se suele decir, darlo todo como si se tratase de un gran reto personal. Así las cosas, desde el primero hasta el último de los corredores derrocharon ganas y no escatimaron esfuerzos sobre el barro del circuito gijonés y lucieron con orgullo la medalla de 'finisher', así como de haber conquistado el parque de Los Pericones. Sin lugar a duda, el objetivo y el gran afán de los 'locos' de la mañana de ayer, era plantarse el primero en una peculiar línea de meta en la que antes había que sobrepasar un fuego avivado por varios troncos, lo que al final tenía la recompensa de la medalla participativa previa al podio.

La victoria en la Farinato Race de Gijón, que abre el calendario de este tipo de pruebas, correspondió al vasco Asier Landart, que invirtió un tiempo de 35.21 minutos. Se trata de un consumado especialista en este tipo de competiciones que ganó en 2017 la Eternal Running en Galdácano. Asimismo, el atleta del Club Super Amara Bera Bera fue quinto recientemente en la Spartan Race en Bilbao, donde logró la clasificación para el Europeo y el Mundial de la especialidad. A diecisiete segundos cruzó la meta el asturiano de Belmonte de Miranda Israel Ferrero, que se proclamó campeón del mundo de esta modalidad en Ciudad Rodrigo (Salamanca) el pasado mes de julio. La tercera plaza fue para el gallego Omar Eduardo Ruda, que ganó hace ahora un año en este circuito gijonés. Detuvo el crono en los 36.02 minutos. Christian Andrés Zarta, que ganó en septiembre la Crows Battle de Pravia, tuvo que conformarse en esta ocasión con la cuarta plaza. La quinta plaza fue para un consumado especialista como el leonés Miguel Pinto, vigente subcampeón de España de carreras de obstáculos.

Cabe resaltar que el pala¡marés de los cinco primeros clasificados de esta Farinato Race revela que la prueba tuvo un altísimo nivel.

En la categoría femenina, la gallega Paula Esteiro, que hizo el puesto 44 en la general, repitió la victoria que consiguió el año pasado. En esta oportunidad, la atleta de Camariñas acreditó un crono de 47.42 minutos. La corredor de Ourense María del Carmen Cid fue segunda, con 50.11 minutos, mientras que la atleta vasca Miriam Araújo Goicoetxea, llegó ocho segundos después que la gallega.

Rubén Morán, responsable de la organización de la popular prueba, comentó a la conclusión de la misma que «la Farinato de Gijón es la que marca el resto del año y ha vuelto a salir muy bien, por lo que a la espera de la confirmación oficial, repetiremos el próximo año».

Morán considera que «fue un éxito las innovaciones que introdujimos este año en el circuito instalado en Los Pericones, que lo hizo más extremo aún, con la alambrada con brida en los pies, los tubos con cadenas y la denominada fuente de las tripas, que dieron espectáculo».

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