Corvera homenajea a Rubén Piñera

Rubén Piñera recibe un pasillo de los jóvenes atletas. / P. BREGÓN
Rubén Piñera recibe un pasillo de los jóvenes atletas. / P. BREGÓN

El Ayuntamiento y los clubes de atletismo del concejo galardonan al campeón del mundo máster de marcha

Santy Menor
SANTY MENORAvilés

Tras los discursos de Alfonso Rodil, presidente del Atletismo Corvera y su primer entrenador; de Iván Fernández, alcalde del concejo, y con la sala de música del Centro Sociocultural de Las Vegas abarrotada para la ocasión, Rubén Piñera no pudo contener las lágrimas nada más pronunciar sus primeras palabras de agradecimiento. Y es que Corvera, ese concejo al que dejó con quince años rumbo a la Islas Canarias, se había unido, casi treinta años después, para brindarle un sencillo pero más que emotivo homenaje.

El niño que en edad cadete, cuando competía en todas las distancias, dejó el Atletismo Corvera para mudarse fuera de la península, regresaba ayer como campeón del mundo máster de marcha, una modalidad en la que se inició ya en Canarias, porque «con la humedad que había allí no estaba cómodo corriendo y tuve que cambiar». Ahí comenzó una historia de esfuerzo y superación que ayer fue recompensada por Alfonso Rodil, «a quien le debo todo lo que he conseguido», su hija Sonia, Iván Fernández y la concejala de Deportes, Elena Menéndez, así como los jóvenes atletas del Atletismo Corvera y el Multideportes Corvera, los dos clubes de atletismo del concejo, y padres y excompañeros en su día de Rubén, que entre todos llenaron la sala.

Tras los detalles que le entregaron los citados clubes, el Ayuntamiento le galardonó con una placa y la mochila «que dimos en la Gala del Deporte, la más antigua de Asturias pues se creó en 1991, a todos los deportistas premiados. Al no estar empadronado en Corvera tú no puedes optar a esos premios, pero no nos olvidamos de ti y queremos que también tengas tanto la mochila como un detalle», explicó un Iván Fernández que puso a Rubén como «ejemplo para todos los niños y niñas que están en esta sala. Él empezó aquí en Corvera como ellos, con peores instalaciones y menos medios, y ha llegado hasta donde está gracias a su trabajo y esfuerzo. Además, cuando la gente que llega arriba se acuerda de sus inicios habla muy bien de su calidad humana».

Abrumado, Rubén Piñera, que el año 2017 además de proclamarse campeón del mundo de marcha en Corea fue también oro en el Campeonato absoluto de Canarias y en el Campeonato de España de veteranos, así como bronce en el Europeo de Aarhus. «Recuerdo cuando empecé con Alfonso, a quien le tengo un gran cariño. Empecé en la temporada 1988-1989 con catorce años, porque en mi clase la gente hacía atletismo, balonmano o remo. A mí me gustaba correr y cuando fui a apuntarme Alfonso me dijo que primero tenía que competir. Lo hice en el Naranco y quedé sexto. Nada más acabar la carrera ya firmé», recordaba con los ojos llorosos por la emoción que le embriagaba.

Dos temporadas en el Atletismo Corvera dieron paso a dos meses sin entrenar en Canarias «por la humedad. Luego hice un curso, conocí la marcha y desde el principio vi que tenía cualidades para ello». Para Rubén, lo mejor de los éxitos deportivos es «los lugares y la gente que vas conociendo por el mundo. Es con lo que me quedaré cuando me retire». De momento, a sus 42 años, intentará seguir siendo el mejor marchador del mundo de su categoría.

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