El Comercio

Barro trata de lanzar a canasta ante la oposición de un jugador del conjunto burgalés.
Barro trata de lanzar a canasta ante la oposición de un jugador del conjunto burgalés. / DIARIO DE BURGOS

El maleficio de El Plantío continúa

  • Los ovetenses sufrieron la primera derrota de la temporada en un partido en el que no pudieron plantar cara al Burgos en ningún momento

  • El Unión Financiera volvió a caer en una cancha en la que no conoce la victoria

El mejor arranque liguero del Unión Financiera Baloncesto Oviedo desde que milita en la LEB Oro se quedará en la cifra de dos victorias consecutivas. El buen inicio se frenó ayer, tras caer por un contundente 106-83 ante el San Pablo Inmobiliara Burgos.

Este resultado no hace más que agrandar el maleficio del conjunto ovetense en el Polideportivo Municipal El Plantío, donde aun no conoce el triunfo y del que siempre se suele marchar con una abultada derrota. A pesar de la diferencia final en el marcador, que se incrementó sobre todo en el último cuarto, tras anotar los locales 37 puntos, el partido nunca pareció estar al alcance de los jugadores de Carles Marco.

Una plantilla ovetense, que tras la canasta inicial de Dani Pérez que supuso el 0-2, siempre estuvo a remolque en el electrónico, a excepción de un empate a 24 durante el primer cuarto. A esa igualada se llegó tras un parcial de 8-20 para los de Oviedo, gracias al acierto desde el tiro exterior, con cuatro triples consecutivos, dos de ellos de Carlos Martínez.

Esta reacción llegó tras una mala primera parte de cuarto, en la que el Unión Financiera solamente logró cuatro puntos en cuatro minutos. Con la búsqueda continua a Felipe Dos Anjos en ataque, el Burgos comenzó a distanciarse en el marcador durante el segundo cuarto, aunque las malas defensa de ambos equipos permitieron que las diferencias no fueran muy amplias.

Al descanso se llegó con el 44-39. Una desventaja de cinco puntos para los de Marco fijada con un triple de Víctor Pérez sobre la bocina, que aun mantenía vivo a su equipo.

A la vuelta de los vestuarios, los hombres de Diego Epifanio no iban a dejar escapar la oportunidad de lograr la primera victoria de la temporada. Una primera alegría que podía llegar ante su público, por lo que salieron a por todas.

Ese vendaval burgalés les llevó a disfrutar de una máxima renta de 13 puntos (58-45). Una diferencia que obligó a Carles Marco a pedir un tiempo muerto para darle aire a sus jugadores y frenar el ritmo local.

Su estrategia surtió efecto, ya que cambiaron las tornas. Durante unos minutos fueron los carbayones quienes se mostraron más superiores, metiéndose de nuevo en la lucha por su tercer triunfo de la campaña, al situarse siete abajo (59-52).

Con unas diferencias que siempre estuvieron en torno a los siete puntos se llegó al final del tercer cuarto. Para no perder con la costumbre, y darle emoción hasta el final, la victoria se iba a decidir en los últimos 10 minutos, aunque en esta ocasión, la suerte no iba a estar del lado de los azules.

Con la muestra de galones del ala-pívot madrileño Javier Vega, a la postre MVP del encuentro con 32 tantos, gracias a sus 28 puntos, nueve de ellos en el cuarto final, cinco rebotes y una asistencia, el San Pablo dio un golpe de efecto para ratificar lo visto a lo largo de los primeros treinta minutos. Junto a Vega, destacó la actuación en el juego interior de Goran Huskic y el acierto en el tiro exterior de Eduardo Martínez, quien con cinco triples ofreció una alternativa de ataque para su equipo.

El Unión Financiera, pese a ello, logró 23 puntos en el cuarto. Una cifra que en otra ocasión le hubiera permitido estar en la pugna por cualquier otro encuentro.

Sin tiempo para el descanso, los jugadores de Carles Marco tratarán de reponerse de la derrota y comenzarán a preparar los dos compromisos de la semana que viene. El primero de ellos será el martes, a las 20.45 horas, cuando reciban en Pumarín al Cáceres, mientras que el viernes se enfrentarán al Palencia en el Marta Domínguez.