El Comercio

Johan Löfberg lanza a canasta entre los visitantes Garret Nevels y Marc Rubin.
Johan Löfberg lanza a canasta entre los visitantes Garret Nevels y Marc Rubin. / ÁLEX PIÑA

El Unión Financiera luce su garra en Pumarín

  • El equipo de Marco se mantiene invicto en su feudo y es el primer conjunto en superar al Actel Força Lleida

  • Los ovetenses ganan al líder de la LEB Oro tras un último cuarto en el que llegaron a perder de ocho puntos

El encuentro entre el Unión Financiera Baloncesto Oviedo y el Actel Força Lleida cumplió con todos los pronósticos previos y fue uno de los mejores enfrentamientos vistos en Pumarín. Y, lo más importante, se saldó además con el triunfo local por 88-84, tras un último cuarto no apto para cardiacos, en el que los ovetenses remontaron una desventaja de ocho puntos.

Antes de iniciarse el duelo, el técnico Carles Marco se encontró con el primer contratiempo al confirmarse la baja de Víctor Pérez por una contusión en el cuádriceps, tras sufrir un golpe en el entrenamiento del jueves. El escolta sevillano se probó antes del partido, pero finalmente no fue de la partida y se sumó así a la ausencia de Edu Hernández-Sonseca.

Desde el primer minuto, los dos equipos presentaron sus cartas al triunfo, algo que fue patente en el transcurrir de los dos primeros cuartos, en los que las diferencias nunca superaron los seis puntos. Esta siempre a favor de los ovetenses, ya que el Lleida solo de dispuso de una máxima de cuatro (20-24).

El descanso se alcanzó con el Unión Financiera uno arriba en el electrónico (46-45), tras un magnífico segundo cuarto de Manu Rodríguez, en el que anotó once puntos, nueve de ellos desde el perímetro. Y eso que la tarde no fue muy favorable para los intereses ovetenses desde los 6,75 metros. Solo anotaron 12 de los 31 intentos.

Por su parte, el Lleida mantenía su fuerte línea defensiva, con una superioridad en el rebote y con Garret Nevels y Mikel Feliú como puntales ofensivos. Entre ambos firmaron el 47% de los puntos de su equipo al descanso.

Tras la reanudación, la igualdad siguió patente. Tal fue la misma que el tercer cuarto finalizó con empate a 64, tras diez minutos en los que primó el trabajo de las defensas. En este capítulo, los ovetenses estuvieron algo más flojos, a pesar del gran partido de Felipe dos Anjos, MVP del encuentro con 23 de valoración al lograr doce puntos, siete rebotes y una asistencia.

Con ese empate a 64, el cuarto decisivo se inició con un parcial de 0-8 a favor del Lleida en poco más de un minuto, lo que le llevó a disfrutar de su máxima renta del encuentro (64-72). Esto obligó a Carles Marco a solicitar un tiempo muerto para frenar el arreón catalán y evitar que se volviese a repetir la misma situación de Palencia.

Ese impás tuvo su efecto, ya que, a la vuelta, un triple de Drew Windler y otro de Fabio Santana volvieron a dejar a los ovetenses a dos puntos. Y fue, en esta ocasión, Borja Comenge, el técnico visitante, quien tuvo que solicitar un tiempo muerto.

La aparición de Luka Rupnik con dos triples permitió a los ilerdenses mantenerse por delante en el marcador, a pesar de la presión que ejercía el tan temido 'efecto Pumarín', con una afición volcada con su equipo. Esos ánimos dieron alas al Unión Financiera y, en especial, a Johan Löfberg, quien hizo aparición en el momento clave para tomar los galones de liderazgo del equipo. Con la ayuda inestimable de Dos Anjos y Windler, le dio la vuelta al electrónico. Aun así, el Lleida igualó el partido a 81 a poco más de dos minutos para el final. Pero el alero sueco y los fallos en los ataques del Lleida dejaron el cuarto triunfo del año en Oviedo.

Esta victoria deja a los ovetenses en la sexta posición de la tabla de clasificación, a un triunfo de la primera posición, la cual comparten el Lleida, Gipuzkoa y La Coruña. El Unión Financiera tendrá la próxima semana un desplazamiento corto ya que se medirá el sábado, en el Pazo Provincial Dos Deportes de Lugo, a otro duro rival: el Cafés Candelas Breogán.