El Comercio

Dani Pérez avanza con el balón durante un partido.
Dani Pérez avanza con el balón durante un partido. / HUGO ÁLVAREZ

El Unión Financiera afronta su asignatura pendiente

  • Los carbayones tratarán de sumar su primer triunfo en Lugo ante el Breogán, el equipo más anotador de la categoría

  • El conjunto ovetense se estrenó en la categoría en el feudo lucense, donde ha disputado tres partidos desde entonces, pero sin éxito

Los jugadores del Unión Financiera Baloncesto Oviedo afronta su encuentro ante el Cafés Candelas Breogán Lugo con la moral reforzada (Pazo Provincial dos Deportes, 18.15 horas). El conjunto carbayón se convirtió la semana pasada en el primer equipo que lograba vencer al líder de la LEB Oro, el Actel Força Lleida, y ahora se desplaza a la localidad gallega con la firme intención de doblegar a la plantilla más anotadora, con un promedio de 91 puntos por encuentro.

La cancha gallega forma parte de la historia del OCB, ya que en ella se produjo el debut del equipo en LEB Oro, en la campaña 2013-2014. Sin embargo, nunca se le dio bien al conjunto ovetense, puesto que no ha logrado la victoria en ninguna de sus tres visitas ligueras. Además, de sus seis enfrentamientos ante el Breogán Lugo en la segunda división del baloncesto nacional, tan sólo en una ocasión el triunfo cayó del lado asturiano. En concreto, el 4 de enero del 2014, cuando los carbayones ganaron por 80-66 a un equipo lucense que ya no cuenta en la plantilla actual con ninguno de aquellos jugadores.

Con el enfrentamiento de esta tarde se inicia además para el Unión Financiera una semana con tres compromisos ligueros, los dos próximos en Pumarín, donde recibirá al Magia Huesca el martes, y el sábado al CB Prat.

Los de Carles Marco buscarán en Lugo como visitantes un triunfo que se les resiste desde la jornada inaugural. Para ello, el técnico cuenta con el base más en forma de la categoría, Dani Pérez, quien por segunda ocasión en las tres últimas jornadas entró en el quinteto ideal de la LEB Oro.

Junto al catalán, Manu Rodríguez también se encuentra en un buen momento. Sus triples ante el Lleida fueron claves para el triunfo, al igual que la participación de Johan Löfberg y Drew Windler, quienes encarnan la potencia exterior del equipo de Carles Marco.

Enfrente estará un Breogán Lugo que, tras firmar un gran arranque liguero con cuatro triunfos en las cuatro primeras jornadas, pasa ahora por un bache de juego que le llevó a perder sus dos últimos compromisos. En uno de sus triunfos, el equipo gallego logró un récord histórico de la categoría: la victoria por mayor diferencia, al imponerse por 50-113 al Cáceres.

Los números actuales del Lugo le sitúan parejo al Unión Financiera, aunque mantiene su condición de equipo más anotador, con un promedio de 91 puntos por encuentro.

El técnico vizcaíno Natxo Lezkano tendrá muchos problemas para confeccionar su quinteto. A la baja segura de Salva Arco se le unen los problemas de Rafa Huertas, quien no se entrenó con sus compañeros a lo largo de la semana, Jorge Romero, que sufre una sobrecarga, y Matthew Stainbrook, quien se lesionó en el entrenamiento del martes. Estos tres últimos serán duda hasta instantes antes del partido.

A pesar de estas bajas, los lucenses tendrán al segundo máximo reboteador de la categoría, el pívot Iván Cruz, quien se encargará junto al base Josep Franch de llevar el peligro ofensivo.

Hernández-Sonseca, a punto

Noviembre estará cargado de partido. Seis concretamente. Para afrontarlos, Carles Marco ha recibido una buena noticia: la recuperación del pívot Edu Hernández-Sonseca, quien tras dos meses de baja recibió esta semana el alta médica. El madrileño ya se ejercitó con el resto de sus compañeros, aunque todavía no se encuentra al cien por cien, por lo que Marco podría darle algún minuto. Su participación supondría su estreno oficial con los ovetenses.

El retorno de Hernández-Sonseca permitirá al técnico catalán reorganizar el juego interior, al disponer de un segundo pívot de verdad, lo que a buen seguro fortalecerá esa faceta de los ovetenses. Una parcela en la que Felipe dos Anjos cumplió con gran nota su labor a lo largo de las primeras jornadas.