El Comercio

Malanda, con Rupnik y Eduardo detrás, en una defensa.
Malanda, con Rupnik y Eduardo detrás, en una defensa. / JOSE PRIETO

Los tiros libres condenan al Víctor Antuña Adba

  • Eva Rupnik pudo cerrar el triunfo avilesino en un partido decidido en el cara y cruz del final

El Víctor Antuña Adba cayó por primera vez en casa tras dos triunfos y lo hizo por un estrecho margen de tres puntos (47-50) en el cara y cruz del final de su partido ante el Cortegada muy igualado y en el que las avilesinas tuvieron en su mano el triunfo a poco más de dos minutos para terminar el choque.

El equipo avilesino llegaba al momento definitivo cuatro puntos arriba y en un intento de triple, Eva Rupnik fue objeto de una falta persona, con tres tiros libres para dejar prácticamente resuelta la victoria, pero la eslovena no acertó ninguno y en su posterior defensa cometió falta con técnica añadida presa de su frustración. Eso metió en el partido a las gallegas, que se mostraron más serenas, además de disponer de 35 tiros libres por solo nueve el Adba.

Hasta esos instantes la igualdad fue la nota dominante, con un primer tiempo en el que cada equipo se hizo con un cuarto. Tras un tercero con anotación pírrica de los dos, en el último todo se decidió al final.

Una derrota que duele en las filas avilesinas porque pudieron ganar a un Cortegada que no pudo contar con Balic, que realizó el calentamiento sin superar unas molestias físicas.