El Comercio

Drew Windler, en una jugada ante el CB Prat en Pumarín.
Drew Windler, en una jugada ante el CB Prat en Pumarín. / Á. PIÑA

Drew Windler da la espantada

  • El ala-pívot del Unión Financiera tomó el lunes un vuelo a Estados Unidos sin avisar previamente a nadie del club

Con un escueto mensaje dirigido a Alejandro González, delegado del Unión Financiera Baloncesto Oviedo, en el que le anunciaba que no iba a acudir al entrenamiento del lunes ya que en esos momentos se encontraba ya de viaje a Estados Unidos. Esta fue la manera elegida por el jugador Drew Windler para poner fin a su etapa de nueve meses en Oviedo.

Quien fuese, junto al capitán Víctor Pérez, el único superviviente de la plantilla de la pasada temporada, tomó el lunes un vuelo de vuelta a su país. Sin más avisos. De esta manera rompía de manera unilateral su vinculación con la entidad ovetense, en la que, no obstante, ya se contemplaba la marcha del jugador al dejar este patente, desde hace tiempo, su intención de regresar a EE UU por motivos personales. Por este causa, se había alcanzado un acuerdo por el cual se facilitaría la salida del jugador tras el encuentro del 20 de diciembre ante el Araberri Basket, justo antes del parón de la competición por navidad.

Pero el norteamericano, ante la sorpresa de todo el vestuario, no esperó hasta la fecha acordada y el lunes puso fin a su aventura en Europa, y más concretamente en el Unión Financiera, a pesar de ser uno de los fijos de Carles Marco.

Héctor Galán, director general del club, no podía esconder su malestar ante la actitud del jugador. «La salida de Drew Windler nos ha pillado a todos por sorpresa y ha causado un profundo malestar en todos los estamentos del Oviedo Club Baloncesto», apunta Galán, quien añade que «su decisión se produce sin previo a nadie del club. Ni entrenadores, ni directiva, ni compañeros, ni incluso a su agente, y genera los perjuicios deportivos y económicos que todos podemos imaginar». Desde el club se va a estudiar la posibilidad de denunciar al jugador por el perjuicio tanto deportivo como económico que pueda generar su ausencia.

La marcha antes de tiempo del ala-pívot traerá consigo la incorporación inmediata de un refuerzo, quien también tendrá que cruzar el 'charco' al proceder de los EE UU.

La única consecuencia positiva de esta situación es que el cuerpo técnico del OCB ha dispuesto de varias semanas para buscar el jugador que mejor se adapte al equipo.