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El jugador Spider, con máscara de Spiderman, se cuelga del aro tras realizar un mate. / DAMIÁN ARIENZA

Los Globetrotters brillan en Gijón

  • Cuatro mil espectadores disfrutaron en el Palacio de Deportes con el espectáculo del popular equipo norteamericano, de gira por España

Sonaba una música propia de una película de terror cuando el temible Cager apareció por el túnel de vestuarios del Palacio de Deportes de Gijón. Transcurría el segundo cuarto del partido y los Globetrotters se estaban exhibiendo sin compasión ante su equipo, los World All Star. Ataviado con una máscara que asustaba aún más que sus 220 centímetros de altura, Cager se acercó al líder del equipo de malabaristas, el simpático Hi-Lite, y lo desafió delante de los cerca de cuatro mil espectadores que acudieron al recinto: «Si hoy os ganamos, los Globetrotters no volveréis a jugar nunca más».

Hasta entonces todo había sido una fiesta. Los Globetrotters se ganaron al público desde el mismo momento en que pusieron un pie en la cancha para calentar con una rueda de ejercicios más propia del Circo del Sol que de un partido de baloncesto: mates imposibles, canastas desde la grada, malabarismos...

Con el partido empezado hubo tiempo para disfrutar con los variopintos perfiles que componen el mítico equipo norteamericano de baloncesto. Animal, un enorme pívot, demostró su talento para colgarse del aro o para colarse a través de él si el espectáculo lo requiere. Too Tall, irónico apodo del jugador más bajo del equipo -1,60 metros de altura-, exhibió la agilidad de un gato. Switch, la única mujer, asombraba por su velocidad de manos, mientras el carismático Hi-Lite divertía al público con sus continuas bromas al árbitro, reproducidas a través de la megafonía gracias al micrófono que llevaba instalado en su camiseta.

Entre la lluvia de canastas hubo tiempo para la participación del público. Una chica recibió un aluvión de piropos de Hi-Lite, aunque el jugador de los Globetrotters no se llevó el ansiado beso. Lo que sí pudo hacer fue interpretar una coreografía con otro espontáneo que demostró sus dotes para el baile. Varios niños vivieron un momento inolvidable al compartir un rato de juego con sus ídolos. La gran ovación de la tarde fue precisamente para uno de ellos al anotar una canasta.

El temible Cager asustó de inicio con un par de mates. Luego desapareció poco a poco del show para dar todo el protagonismo a los Globetrotters. El marcador, tras algunos giros inesperados, finalizó con 85-81. Los Globetrotters ganaron su desafío al hombre de la máscara, así que continuarán girando. En Gijón ya se espera su próxima visita.

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