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Oportunidad perdida en la recta final

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Encuentro entre el Unión Financiera y el Quesos Cerrato Palencia. / MARIO ROJAS

  • El Palencia remontó una desventaja de once puntos, para llevarse la primera victoria de la serie, y recuperar el factor cancha

Al igual que sucediese en cuartos de final ante el Ourense, el Unión Financiera Baloncesto Oviedo tendrá que remar contracorriente en su eliminatoria de semifinales ante el Quesos Cerrato Palencia, tras perder ayer el primer encuentro de la serie por 74-76.

Esta derrota trae consigo la perdida del factor cancha lo que obligará a los de Carles Marco a ganar en su visita al Marta Domínguez para tener opciones de alcanzar la final.

Pero no todo es negativo ya que a diferencia de lo que aconteció en Pumarín hace dos semanas el equipo de Carles Marco dejó una gran imagen entre los 1.400 aficionados, que rozaron el lleno en Pumarín.

Unos seguidores azules que tras entonar el himno de Asturias, con el que se ambienta el pabellón municipal justo antes del saque inicial, veían como su equipo tomaba rápidamente las riendas del enfrentamiento.

El planteamiento inicial de Carles Marco le llevó a mantener en pista durante los diez primeros minutos a su bloque principal, con Dani Pérez como timón de juego, Johan Löfberg como referente ofensivo, y Felipe Dos Anjos para la fuerza en el juego interior.

Esta táctica que podía parecer arriesgada le dio buenos frutos al técnico catalán ya que el equipo marcaba los ritmos del partido, aunque esto no le permitiese llegar a disfrutar de una gran renta, al no poder distanciarse en más de seis puntos (20-14).

Aun así, los de Sergio García sufrían mucho para poder mantenerse a la estela de los ovetenses, ya que tan sólo tres jugadores consiguieron estrenar su casillero anotador, Demonico Barnes, Marc Blach y Dani Rodríguez. Precisamente la defensa carbayona ejerció un marcaje férreo a Rodríguez, el cerebro de los castellanos, y uno de los mejores bases de la LEBOro.

Al comienzo del segundo cuarto, el Palencia cogió algo de aire, y se llegó a situar a tan sólo dos puntos, pero un nuevo vendaval de juego de los carbayones, en el que tanto en defensa como en ataque salían las cosas, les llevó a realizar un parcial de 11-2, con el que alcanzaron su máxima renta del encuentro, once puntos (31-20).

Significativo fue un triple de Paul Jesperson, que puse en pie a todo Pumarín, y que obligó a García a pedir tiempo, al ver como el partido se le podía escapar de las manos.

Como buen veterano y experto en mil batallas, hizo acto de presencia Urko Otegui en un momento clave, para bajar la euforia de los presentes, y demostrar el porque de la condición de semifinalista del Palencia.

El ala-pívot donostiarra espoleó a sus compañeros, y firmó seis puntos en la recta final del segundo cuarto, para irse el partido al descanso con un escueta ventaja de tres puntos a favor del Unión Financiera (37-34).

Tras un paso por los vestuarios, en el que se vivieron situaciones contrastadas, con unos locales que fueron de más a menos, mientras que por su contra, el Palencia estaba de nuevo en la lucha por el triunfo.

En la reanudación, los nervios comenzaron a hacer mella en los hombres de Carles Marco, que vieron como a veintiocho segundos para el final del cuarto, una jugada de 3+1 de Joan Tomas, puso por primera vez por delante al Palencia (55-56).

Con una igualada máxima para los últimos diez minutos, y a sabiendas de lo importante de lograr un triunfo en los ‘play-off’, los de Marco desaprovecharon cuatro ataques consecutivos, y con ello, sus opciones de poner la puntilla al enfrentamiento.

Esa oportunidad la aprovechó en cambio el Palencia, que con más calma a la hora de definir sus ataques, fue con paso firma a por el primer punto de la eliminatoria.

Aunque, tuvieron que lucharlo hasta el final, ya que Barro logró poner el empate 74, con cuatro segundos en el reloj, pero la veteranía de Marc Blach y el dibujo de la última jugada, llevo a los castellanos a anotar la canasta del triunfo a falta de 34 décimas.

La sombra de la prórroga sobrevoló el pabellón, al igual que sucediese en el encuentro liguero que midió a estos dos mismos equipos, pero en esta ocasión, el Unión Financiera no supo definir la última jugada, y Edu Hernández-Sonseca se encontró por sorpresa con el balón en la línea de 6,75 metros, sin un lanzamiento claro.

En la otra eliminatoria, el San Pablo Inmobiliaria Burgos se hacía con el primer punto, tras imponerse por 80-93 al Breogán Lugo en el Pazo Provincial dos Deportes de Lugo. Con este triunfo, los de Diego Epifanio recuperan el factor cancha.

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