Amargo estreno del nuevo año

Maynard intenta ganar la posición ante la presión de dos jugadores del Breogán, con Arteaga a la expectativa. /  HUGO ÁLVAREZ
Maynard intenta ganar la posición ante la presión de dos jugadores del Breogán, con Arteaga a la expectativa. / HUGO ÁLVAREZ

La falta de consistencia defensiva del Unión Financiera hizo que el Breogán se llevara el triunfo en un partido que estuvo parejo hasta el último cuarto

JAVIER LÓPEZ OVIEDO.

Derrota del Oviedo Baloncesto en su feudo de Pumarín ante el líder, el Breogán, en un partido que no se resolvió hasta el último cuarto (75-87). A pesar de este resultado, el conjunto de Carles Marco continúa cuarto de la LEB Oro.

75 UNIÓN FINANCIERA OVIEDO

0 CAFÉS CANDELAS

Con un ambiente de gran partido, al registrar el Polideportivo de Pumarín el primer lleno de la temporada, el Unión Financiera recibía al ya campeón de invierno de la LEB Oro, el Cafés Candelas Breogán de Lugo, en el estreno baloncestístico del nuevo año.

La grada quiso mandar su particular mensaje de ánimo a Fran Cárdenas con dos pancartas en las que se podía leer 'Ánimo Fran' y 'El Fortín con #4 Fran'. Unos mensajes que emocionaron al jugador onubense, que se encontraba sobre la pista con sus compañeros, durante la presentación de los equipos.

Los de Carles Marco llegaban en su mejor momento de la temporada después de ganar los cuatro últimos encuentros. Eso les hacía pensar en un triunfo ante la fortaleza del conjunto que dirige Natxo Lezcano, el cual llegaba a Oviedo con tan solo dos derrotas en su casillero.

El exoviedista Johan Löfberg, uno de los mejores en el equipo celeste, se encargó de inaugurar el marcador con dos canastas que ponían al Lugo al frente del partido (0-4). El Unión Financiera no se puso nervioso y entro en una alternancia continua del liderazgo en el marcador a base de un gran trabajo en el juego interior de Mouhamed Barro, con 9 puntos en el cuarto, y Óliver Arteaga, el más destacado de los carbayones. Todo eso a pesar de la presión continua que tuvo el pívot tinerfeño por parte del centenar de seguidores lucenses que se desplazaron a Pumarín y que centraron sus cánticos en el jugador ovetense.

En ese primer cuarto, Carles Marco intentó mantener el mayor tiempo posible el mismo esquema, lo que llevó a Víctor Pérez, Fabio Santana y Barro a jugar la totalidad de los diez minutos del periodo.

Precisamente el base canario se mantuvo sobre el parqué los primeros dieciséis minutos del partido antes de que el canterano Alonso Meana le diese el relevo. Muestra de la importancia de la ausencia de Fran Cárdenas.

La misma igualdad vista durante el cuarto inicial se vio en la continuación de la primera parte del encuentro, que llegó a su fin con el 38-39 en el electrónico de Pumarín. Se frenó la dinámica anotadora que deseaba el Lugo, que siempre lleva sus encuentros por encima de los 85 puntos.

En ese trabajo para frenar el ataque lucense, y ante decisiones polémicas de los colegiados, los jugadores interiores azules se cargaron de faltas personales. Barro llegó al descanso con tres en su casillero, mientras que Arteaga, Maynard y Belemene lo hicieron con dos. Eso condicionó a Marco tras la reanudación.

Una vuelta de los vestuarios en la que los ovetenses firmaban un parcial de inicio de 12-2, con ocho puntos de Maynard, que hacía que los locales alcanzasen su renta máxima de nueve puntos (50-41). Pero a partir de ese momento al equipo azul se le hizo de noche en cada ataque a la canasta gallega.

Lezcano se apoyó en sus jugadores veteranos: Salva Arco, Ricardo Úriz, Christian Díaz y Guille Rubio, junto a Löfberg, que dio un recital en la que fue su casa. Le dio resultado. El líder de la LEB Oro inició su particular remontada y firmó en la segunda mitad del cuarto un parcial de 5-15 con el que se iba cuatro puntos arriba (58-62) al cuarto decisivo.

La progresión del Lugo tuvo su continuidad en los últimos diez minutos. Se puso 59-67 a nueve minutos del final. Aún así, los ovetenses volvieron a tirar de carácter y fuerza de voluntad para no dejar escapar tan fácil el triunfo, y eso a pesar de las eliminaciones de Maynard y Belemene por faltas, y con Barro y Arteaga en el borde de la eliminación.

Con Fabio al mando de la batuta de juego el Unión Financiera se llegó a situar a tan sólo tres puntos (70-73) y con posesión para igualar el encuentro, aunque la jugada acabó en un polémico campo atrás de Víctor Pérez.

Los ovetenses, ya justos de fuerzas, no pudieron contener al Lugo, que se fue camino de un nuevo triunfo con el que suma cuatro años de dominio en duelos directos, además de romper la racha triunfal de los de Carles Marco, que sufrieron su cuarta derrota en casa.

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