Baloncesto

El Unión Financiera Baloncesto naufraga de nuevo en Pumarín

Un instante del encuentro entre el Unión Financiera y el Cáceres. /HUGO ÁLVAREZ.
Un instante del encuentro entre el Unión Financiera y el Cáceres. / HUGO ÁLVAREZ.

Los ovetenses sufrieron la tercera derrota de la temporada ante su afición a pesar de una reacción en el último cuarto

HUGO VELASCO

El ‘fortín’ de Pumarín ya no es tan temible como en las temporadas pasadas y los equipos que lo visitan se presentan con un mayor desparpajo para jugar de tú a tú al Unión Financiera Baloncesto Oviedo. El equipo asturiano sufrió este sábado una nueva derrota en su feudo al caer 78-83 ante un Cáceres Patrimonio de la Humanidad que sólo dispuso de nueve jugadores. Los de Carles Marco, que jugaron a rachas, volvieron a sufrir tanto en defensa como en ataque un ‘apagón’ de juego que se prolongó durante veinte minutos.

El inicio del partido no hizo presagiar lo que se vería minutos después, ya que los ovetenses se pusieron rápidamente por delante en el marcador con un parcial de 6-0. Los locales lograron una ventaja máxima que llegó hasta los diez puntos en varios compases del primer y segundo cuarto.

Sin embargo, en esos segundos diez minutos llegó la desconexión carbayona, que trajo consigo el cambio de poderes. Un parcial de 2-11 en tres minutos, con el Cáceres liderado por Robertas Garabauskas y Nikola Rakocevic, permitió a los de Bohigas ponerse por primera vez al frente del electrónico e incluso disfrutar de ventajas de hasta siete puntos.

Pese a todo, el equipo carbayón se vio inspirado al final del segundo cuarto y, comandado por Mouhamed Barro y ayudado con un triple de Romaric Beleme, consiguió que el partido llegase al descanso con cierta igualdad (38-40), aunque con sensaciones bastante diferentes.

Tras la reanudación, los de Marco intentaron por todos su medios recuperar las riendas del juego, aunque fue un espejismo, ya que un parcial de 0-8 a favor de los cacereños elevó las diferencias hasta los dos dígitos (41-51), a los tres minutos y medio del tercer cuarto.

Óliver Arteaga, nuevamente el mejor del Unión Financiera, cumplía con su labor sobre la pintura, pero no encontraba acompañamiento, a pesar de que Carles Marco probaba a jugar con sus dos bases a la vez: Fran Cárdenas y Fabio Santana. El tercer cuarto se cerró con la máxima renta del partido para los cacereños: 15 puntos (50-65).

Solo un milagro, de los que en ciertas ocasiones acostumbran los ovetenses a realizar, podía evitar la derrota. Y a punto estuvieron los ovetenses de lograrlo, con más corazón que juego, al anotar los triples que les faltaron durante los tres cuartos anteriores, al presionar con más fuerza en defensa y al tener más ideas a la hora de buscar la canasta.

Paulatinamente las distancias se recortaron hasta llegar a su culmen con el 74-77 a falta de un minuto. Al grito de «sí se puede» desde la grada, tanto la afición como el equipo se creían el milagro, pero, en la guerra que se fraguó en el minuto final en la línea del tiro libre, el Cáceres no falló y logró su primera victoria del año a domicilio.

Con este tropiezo, los ovetenses suman su tercera derrota ante su afición, tantas como en toda la temporada pasada. Desde que militan en la LEBOro, solo en la 2014-2015 tuvieron un peor arranque como locales, tras ganar uno de los primeros cinco partidos en Pumarín.

El Unión Financiera tendrá el sábado próximo la oportunidad de resarcirse de las dos últimas derrotas consecutivas en casa, aunque el rival, el Melilla, no es el más propicio.

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