«Disfrutaré de Pumarín»

Chema Gónzalez, en uno de sus primeros entrenamientos en Pumarín. /  HUGO ÁLVAREZ
Chema Gónzalez, en uno de sus primeros entrenamientos en Pumarín. / HUGO ÁLVAREZ

El pívot zaragozano Chema González fue la última incorporación del Unión Financiera Oviedo en el pasado mercado invernal

HUGO VELASCO OVIEDO.

Tres años después de su cesión al Clavijo, el pívot Chema González volvió el pasado fin de semana a disputar un encuentro en la LEB Oro, en esta ocasión con la elástica del Unión Financiera Baloncesto Oviedo, club al que llegó para cubrir la lesión de Óliver Arteaga, además de buscar un empujón en su carrera tras militar los últimos diez años en el Fuenlabrada de la ACB. En este equipo no disfrutó de todos los minutos que le hubiera gustado. «Necesitaba un cambio de aires y en mi anterior equipo tuve un rol un poco más secundario», indica el jugador formado en el Santa María del Pilar que espera tener en Oviedo un mayor peso dentro del equipo. «Quería tener un papel importante en algún equipo, ya que los dos últimos años en la ACB no lo tuve y espero lograrlo aquí».

A pesar de realizar tan sólo un par de sesiones de trabajo junto a sus nuevos compañeros, González disputó 22 minutos en el encuentro ante el Prat, en el que dejó unas buenas sensaciones al lograr 6 puntos y capturar 9 rebotes.

Buena parte de la rápida adaptación del pívot al cuadro de Carles Marco fue el gran ambiente que reina en el vestuario carbayón, una de las características que destacan todos los jugadores a su llegada. El propio González lo confirma: «Me encuentro muy bien aquí, los compañeros son muy buenas personas y cuando hay ese buen ambiente en el equipo es fácil comprometerse todos y adaptarse al grupo».

La llegada del ex del Fuenlabrada a la capital del Principado coincidió en la misma semana con la de un antiguo compañero suyo en el Clavijo, el norteamericano Mike Carlson, quien fue uno de los artífices del ascenso del Gipuzkoa a la máxima categoría del baloncesto nacional, en la que una lesión el impidió debutar. Precisamente para Chema el cambio de categoría no es un salto tan grande como se podría esperar. «Es cierto que en la ACB hay más físico y más talento, pero la LEB Oro es una gran Liga que cuenta con jugadores con mucho talentoso que en un futuro podrían subir a jugar a la máxima categoría».

El próximo reto para el joven de 26 años será debutar el sábado contra el Lleida en un cancha de Pumarín que ya conoce de jugar en ella con el Clavijo en la segunda categoría nacional y con el Obila en la LEB Plata. «La verdad es que tengo muchas ganas de jugar. Como rival se sufre mucho en el ambiente de una cancha como Pumarín, pero ahora como jugador del OCB estoy seguro de que lo voy a disfrutar muchísimo».

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