LIGA EBA

El Gijón Basket reencuentra su camino

Pegues trata de entrar a canasta ante la oposición de José Antonio López. /  ARNALDO GARCÍA
Pegues trata de entrar a canasta ante la oposición de José Antonio López. / ARNALDO GARCÍA

Los rojiblancos tiraron de casta para remontar ante el Estudiantes tras una mala primera mitad y se afianzan en la segunda posición de su grupo

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

El Gijón Basket rompió su racha de dos derrotas con un triunfo ante el Estudiantes Lugo en un partido tan extraño como vibrante. Los rojiblancos, imprecisos como nunca antes en lo que va de temporada, cuajaron una mala primera mitad y se fueron al descanso por dieciséis puntos de desventaja respecto al cuadro gallego, pero dieron una lección de casta en los dos últimos cuartos y sumaron una victoria que les permite afianzarse en la segunda posición del grupo.

69 GIJÓN BASKET

0 ESTUDIANTES LUGO

Gijón Basket:
Diego Sánchez (17), Álex Rubiera (14), Wineglass (12), Pegues (7), Soto (2) -quinteto inicial-, Albano, Carlos Suárez (5) y Hatch (12).
Estudiantes Lugo:
Corral (10), Córdoba (9), Miang (9), José Antonio López (30), Beltrán (7) -quinteto inicial-, López, Iker Pérez, Daunys (1) y Villar.
Parciales:
12-21, 28-44, 53-57 y 66-69.
Árbitros:
Sergio Eduardo González y Jesús Bueno. Expulsaron a los locales Hatch y Wineglass y al visitante Niang.
Incidencias:
400 espectadores en La Guía.

Desde el inicio de la temporada se había visto al Gijón Basket en toda clase de situaciones, aunque siempre bajo sus dos señas de identidad: una defensa pegajosa e intensa unida a rápidos ataques. Ayer, sin embargo, pronto quedó claro que los gijoneses sufrían cierta falta de inspiración. En los primeros cinco minutos, los de Fran Sánchez anotaron únicamente dos canastas en sendos lanzamientos de tres de Diego Sánchez. El primer cuarto finalizó con nueve puntos de ventaja (12-21) para el Estudiantes Lugo, que logró poner tierra de por medio en el marcador sin grandes alardes. Ni siquiera la entrada en la cancha del base Kenny Hatch, ausente en los dos últimos partidos por lesión, logró hacer reaccionar a su equipo.

El Gijón Basket mostró su primer amago de reacción en el segundo cuarto. Dos triples consecutivos de Malik Wineglass y de Álex Rubiera permitieron a los rojiblancos reducir la distancia hasta los siete puntos, pero el Estudiantes Lugo respondió al golpe en el último minuto del parcial liderado por José Antonio López. El jugador asturiano, uno de los más prometedores de la cantera regional, ofreció un auténtico recital anotador en el Palacio tanto en el poste bajo como en el perímetro y cerró el partido con 30 puntos.

Al descanso se llegó con 28-44 en el marcador y malas sensaciones en el cuadro local, pero el Gijón Basket dio la vuelta a la situación en la segunda mitad a base de casta. El equipo rojiblanco, espoleado por su afición, fue reduciendo poco a poco su desventaja al mismo tiempo que recuperaba su intensidad defensiva. Dos discutidas faltas antideportivas lastraron la reacción local en el último cuarto, cuando la diferencia entre los dos equipos se movía en márgenes inferiores a los cinco puntos.

A menos de tres minutos del final, un triple de Diego Sánchez tras una gran jugada colectiva igualó el partido (66-66). El Gijón Basket dio entonces un paso más y ahogó al Estudiantes Lugo, incapaz de anotar un solo punto hasta el final del choque. El dos más uno de Hatch en el último minuto culminó la remontada y permite al Gijón Basket sacudirse el regusto amargo que dejó la injusta derrota en León.

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