Liderazgo dentro y fuera de la cancha

Andrea Malanda ejecuta una bandeja ante el Lima Horta Barcelona en El Quirinal.
Andrea Malanda ejecuta una bandeja ante el Lima Horta Barcelona en El Quirinal. / PATRICIA BREGÓN

Andrea Malanda, capitana del Antuña Adba, apoyará a sus compañeras desde la grada en el derbi

SANTY MENOR AVILÉS.

En lo que está siendo su tercera temporada en el Inmobiliaria Víctor Antuña Adba, Andrea Malanda no se cansa de demostrar su importancia en el equipo tanto dentro como fuera de la cancha. Hasta el fatídico 13 de enero, la cántabra estaba promediando 7,3 puntos y 3,8 asistencias en 35 minutos por partido, guarismos habituales para una jugadora que ha sido imprescindible para todos los entrenadores que han pasado por el club desde la salida de Yolanda Mijares, incluyendo a la propia experimentada entrenadora avilesina.

Pero, desde que rompiera el ligamento cruzado de su rodilla en La Magdalena frente al GDKO Ibaizábal, la primera pero gravísima lesión de su carrera, Malanda está demostrando que también sabe ser una líder fuera de la cancha. Dotada de una privilegiada condición física, la base no ha perdido el tiempo y se somete a «dos sesiones de fisioterapia diarias» con Olga Blanco, la fisioterapeuta del Adba. Visita a sus compañeras por semana y no se pierde los partidos, los cuales sigue desde el banquillo con la misma intensidad o incluso más de la que mostraba desde el puesto de base.

Nada más lesionarse, la jugadora, que nunca se había «perdido un partido» en toda su carrera, no ocultó que, como suele ocurrir, la rotura había llegado en un «mal momento», pues «el equipo está siendo muy competitivo con los fichajes que han llegado y tiene pinta de que vamos a poder disfrutar en la segunda vuelta». Ahora, sólo piensa en «recuperarme bien y lo antes posible y lo bueno de no poder jugar esta temporada es que podría empezar la próxima y no tengo excesiva prisa para recuperarme. Distinto sería si hubiera opciones de llegar este año a un determinado partido».

Durante estas complicadas semanas, la jugadora del Antuña Adba ha recibido múltiples muestras de apoyo tanto desde dentro del club como de todo el baloncesto nacional, algo que anima a la jugadora. «Quiero agradecer todas las muestras de cariño que he recibido. Han sido muchas y me están ayudando en la recuperación». Malanda estará mañana en El Quirinal para ver el partido de rivalidad regional frente al Ascensores Tresa Basketmar que «espero sea un partidazo, a la altura de un derbi». La capitana tiene claro que las gijonesas «se van a encontrar un equipo muy diferente al de la ida y si salimos concentradas podemos ganar».

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