Objetivos opuestos se cruzan en Pumarín

Los jugadores del Unión Financiera, durante el entrenamiento de ayer en Pumarín. /  HUGO ÁLVAREZ
Los jugadores del Unión Financiera, durante el entrenamiento de ayer en Pumarín. / HUGO ÁLVAREZ

El Unión Financiera busca prolongar su supremacía como local en Pumarín con la mirada puesta en el factor cancha de los 'play off'

HUGO VELASCO OVIEDO.

La fase regular de la LEB Oro encara su recta final y los equipos apuran sus opciones para alcanzar las metas marcadas al principio de la temporada. Una situación que se hará patente esta tarde -18.30 horas- en el Polideportivo de Pumarín con el duelo entre el Unión Financiera Baloncesto Oviedo y el filial del Barcelona Lassa.

Los dos equipos se encuentran ante objetivo opuestos: los de Carles Marco intentan certificar el factor cancha para la primera ronda de los 'play off', mientras que los de Alfred Julbe buscan alejarse de los puestos de descenso en un final de temporada que se presume emocionante tanto por la parte alta como por la baja de la clasificación.

Tras la derrota in extremis de la semana pasada en Manresa, los ovetenses querrán hacer valer su buena racha como locales en pos de alcanzar la sexta victoria consecutiva ante su afición, y la décima en once encuentros. De producirse este triunfo, a la par que una derrota del Palencia en su visita al Prat, el Unión Financiera obtendría de manera matemática el factor cancha en la primera ronda de 'play off'.

Carles Marco volverá a contar para ello una semana más con toda la plantilla a su disposición, a excepción de Cárdenas y Arteaga. Y eso que el pívot tinerfeño se volvió a entrenar con el grupo mes y medio después de su lesión sufrida en la base del segundo metacarpiano de su mano derecha, aunque no se espera que el técnico ovetense le fuerce esta tarde con los 'play off' a la vuelta de la esquina.

El filial blaugrana visita una cancha maldita en la que aún no sabe lo que es llevarse el triunfo. La joven plantilla de Julbe comparte el farolillo rojo de la LEB Oro con el Sammic Hostelería y el Palma, y se salvaría, en estos momentos, del descenso gracias a la diferencia de puntos.

Por ello, los catalanes intentarán romper con su sequía en Pumarín y alcanzar la décimo primera victoria del año que les permita coger algo de aire en la fratricida batalla que se presenta por la permanencia. Y es que además de estos tres equipos, Lleida, Clavijo y Huesca cuentan con un triunfo más que los colistas.

Veinte años de media

Con una plantilla que ronda los veinte años de media, el pívot Volodymyr Herun se destapa como el hombre más desequilibrante. El ucraniano cuenta con la segunda mejor valoración de toda la LEB Oro, solo por detrás del que fuera su compañero la pasada temporada, Jordi Trias, al promediar 14,9 puntos, 8 rebotes y 1,5 asistencias por encuentro.

Junto a Herun, la referencia ofensiva de los catalanes recae en el escolta Aleix Font con una media de 12,3 puntos, y el alero bosnio Nedim Dedovic que promedia 10,3 puntos por partido. Además, estos dos hombres tienen una buena mano en el lanzamiento desde el perímetro con porcentajes que rondan el cuarenta por ciento. De cara al juego interior, el pívot senegalés Atoumane Diagne forma junto a Herun una dupla peligrosa sobre la pintura, en la que ambos pívots logran llevarse una media de ocho rebotes cada uno por partido.

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