Robert Swift recupera la sonrisa en Gijón

Robert Swift recupera la sonrisa en Gijón
Robert Swift juega en el poste, ante la vigilancia de varios rivales, durante su estreno en el pabellón de La Arena. / Paloma Ucha

La presencia del jugador estadounidense da lustre a la liga autonómica asturiana

José Ángel García
JOSÉ ÁNGEL GARCÍAGijón

No hace mucho tiempo, Robert Swift era una de las estrellas que formaban parte de ese firmamento que representa la NBA. La Liga estadounidense recluta a los mejores jugadores del mundo para seguir construyendo la competición de baloncesto más apasionante de todas las que se disputan en los cinco continentes. Robert Swift llegó a la NBA después de ser elegido en primera ronda del draft por los Seattle Supersonics en el puesto número 12. Tras cinco años en los Sonics y en Oklahoma City, donde se trasladó la franquicia del estado de Washington en 2008, la carrera de Swift en la mejor liga del mundo se vio truncada por dos graves lesiones de rodilla.

Tras jugar 97 partidos sin pena ni gloria, el pívot pelirrojo tuvo que comenzar de nuevo en el mundo de la canasta. Pero la vuelta no fue fácil. En un abrir y cerrar de ojos laminó una fortuna cercana a los doce millones de euros. Una bajada a los infiernos sin frenos. Swift cayó en el mundo de la droga, convirtiéndose en adicto, para después trabajar de sicario de un narcotraficante de Seattle. En 2014 fue detenido por la policía por posesión ilegal de armas y, un año después, estos antecedentes le llevaron a la cárcel tras el asalto a una vivienda con un arma de fuego.

El pivot encontró redención en la religión y salió de la espiral de violencia en la que había estado sumido en los últimos años. Casi por casualidad, después de seis años en el dique seco, se ha atrevido a vestirse de corto y formar parte del ambicioso proyecto del Círculo Gijón, cuya aspiración es subir peldaños y consolidar al equipo a largo plazo en la élite. Swift quiere contribuir en ese crecimiento y, de momento, el primer día consiguió atraer los focos hacia la liga autonómica, punto de partida del Círculo Gijón en este viaje. El pivot estadounidense, que compartió vestuario con varios ‘All Stars’, lució el 31 en su camiseta y finiquitó su debut en el pabellón de La Arena con un ‘doble-doble’ gracias a los 16 puntos y 14 rebotes que hizo en apenas 25 minutos, a los que añadió cuatro tapones, que contribuyeron al triunfo de su equipo ante el Universidad. Swift recupera la sonrisa en Gijón, donde vuelve a sentirse importante después de un largo periodo de inactividad. El Baloncesto y la vida le dan una segunda oportunidad.

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