Victoria de peso para el Unión Financiera

Drew Maynard se dispone a lanzar a canasta ante la defensa de Eduardo Durán y Luis García. /  HUGO ÁLVAREZ
Drew Maynard se dispone a lanzar a canasta ante la defensa de Eduardo Durán y Luis García. / HUGO ÁLVAREZ

Los ovetenses recuperaron el buen juego para darle la vuelta a un partido que perdían de 16 puntos en el primer cuarto

HUGO VELASCO OVIEDO.

El Oviedo Baloncesto consiguió una brillate victoria ante el Melilla después de sobreponerse a un primer cuarto desastroso. Después de las malas sensaciones con las que se marcharon los aficionados la jornada pasada del Polideportivo de Pumarín al ver como su equipo perdía ante el Cáceres, el enfrentamiento ante el Club Melilla Baloncesto resultaba vital para saber cuales podrían ser las aspiraciones reales del equipo que dirige Carles Marco.

Con la plantilla más llena de estrellas de toda la categoría al otro lado de la pista, el conjunto ovetense no podía permitirse repetir los fallos que ya le hicieron dejar escapar varios partidos ante su afición, y ese miedo les paso factura en los primeros compases del partido, ya que tras el 6-2 inicial en los primeros tres minutos del duelo, los de Marco entraron en una espiral de inseguridades a la hora de buscar la canasta, así como de repeler el ataque que dibujó Alejandro Alcoba.

Esto hizo que los melillenses bajo la dirección de Dani Rodríguez igualasen rápidamente el encuentro, y a continuación con un parcial de 2-22 a base de los puntos de Filip Djuran y Eduardo Durán, así como del propio Rodríguez, se fuesen hasta su máxima renta del partido, 16 puntos (8-24). Una sangría que frenó desde la línea de 6,75 metros una de las piezas clave de la victoria local, el norteamericano Drew Maynard, que volvió a dejar destellos de su calidad.

Con el ambiente de Pumarín algo frío, el cual se animó con el paso de los minutos a la par que mejoraba el juego de su equipo y con la llegada paulatina de seguidores procedente del Carlos Tartiere, quienes se pudieron encontrar en la grada con el que fuese base de los azules la pasada campaña y ahora jugador del Guipuzkoa en ACB, Dani Pérez, se inició el segundo cuarto donde se vio verdaderamente el equipo que hace soñar con las metas del ascenso.

El juego interior en el que Óliver Arteaga, nuevamente MVP del partido con 25 tantos de valoración al lograr 16 puntos, 8 rebotes y dar 1 asistencia, se movió con la soltura y consistencia que le permitió abrir la defensa melillense para dar paso a la remontada de los carbayones.

Una de los aspectos positivos era la aportación de todos los jugadores, algo fundamental a la hora de realizar las rotaciones necesarias, lo que llevaba al equipo a situarse a 10 puntos (21-31) en el ecuador del cuarto, tras una jugada en la que Romaric Belemene se recorrió toda la cancha para machacar el aro del Melilla y con ello llevar el éxtasis a la grada.

Esas aportaciones continuas de todo el banquillo y con Maynard que anotaba desde cualquier posición, -fue el autor de los tres triples del equipo en la primera mitad-, estuvo a punto de hacer que el equipo completase la remontada en el último tramo del segundo cuarto, pero el lanzamiento desde el perímetro de Víctor Pérez no entró, por lo que el marcador se quedaba con el 36-37 al descanso. Por lo que hubo que esperar a la primera jugada de la segunda mitad para ver de nuevo al equipo ovetense por delante (38-37).

Con un tira y afloja por parte de los dos equipo en los siguientes minutos, el espaldarazo final llegaba con tres triples consecutivos de los de Marco, uno a manos de Belemene y dos a cargo del capitán Pérez.

La imagen que daba el equipo era totalmente opuesta a la de los minutos iniciales, llegaban con ideas para buscar el lanzamiento, la defensa interior anulaba los dibujos de pizarra de Alcoba y además los azules tenían una motivación extra con presiones continuas en la salida del balón de los melillenses, donde de nuevo volvía a aparecer Maynard. Fiel reflejo de esta presión fueron los tres robos de balón consecutivos durante el cuarto, que a pesar de no aprovecharse todo ellos, si hicieron que la diferencia rondase los dos dígitos.

La renta y las sensaciones que dejaban los ovetenses no inquietaron en ningún momento a los aficionados, a pesar incluso del parcial de 2-9 con el que el conjunto de la Ciudad Autónoma intentaba meterse de nuevo en la lucha por el triunfo al situarse a cuatro puntos (66-62). Pero esta era la noche del Unión Financiera en la que nada podía fallar, y los ovetenses devolvían ese parcial para regalar a su afición la tercera victoria en Pumarín.

Sin tiempo para saborear este triunfo, ni para descansar, el Unión Financiera comenzará a preparar hoy su próximo compromiso, el cual le llevará a recibir el martes en Pumarín, desde las 20.45 horas, al Tau Castelló, un conjunto que viene en racha ascendente con tres triunfos consecutivos.

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