El Comercio

Se impone la lógica en el Palacio

El local Pablo Fernández, en un ataque ante el visitante Jorge Martín.
El local Pablo Fernández, en un ataque ante el visitante Jorge Martín. / AURELIO FLÓREZ
  • El Zamora rompió el partido en la primera parte y demostró ser favorito al ascenso ante un Gijón Jovellanos que sufrirá esta campaña

El Gijón Jovellanos, en su estreno como local esta temporada, nada pudo hacer ayer en el Palacio de los Deportes ante un superior Zamora (16-23), uno de los favoritos para el ascenso a la Liga Asobal la próxima campaña.

El conjunto gijonés tiene claro que esta temporada sufrirá para mantener la categoría tras renovar su plantilla en un porcentaje muy alto, porque solo queda el meta Nacho Fernández de su siete titular respecto a la pasada temporada. El duelo de ayer sirvió de preparación para el del próximo sábado ante el Córdoba, recién ascendido y que también peleará por seguir en la categoría de plata.

En los compases iniciales, los jovellanistas jugaron en inferioridad tras la exclusión de Juanjo Ruesga, quien había empatado un partido abierto por el extremo visitante Rodrigo del Val. Del Val anotó dos más posteriormente en sendos contraataques (1-4).

Ruesga hizo el segundo para los rojillos, pero el Zamora no perdonó con los dos tantos en ataque posicional del pivote Alberto Gastón y, a la contra, de nuevo con Del Val como protagonista (2-7). El tanto que hizo a renglón seguido el lateral Jesús Gómez (2-8) a los 15 minutos propició el primer tiempo muerto del técnico local Sergio Cotelo.

Pareció llegar la reacción jovellanista, pero el equipo rojillo falló tres ataques y Richi fue excluido. Todo esto propició que el Zamora sentenciase prácticamente el choque en esta primera mitad con tantos de los extremos Sebastián Ceballos y Luis Cano (2-11). El intercambio de goles, con Ruesga, Richi y Conlledo como protagonistas, se sucedió en los siguientes minutos hasta llegar al descanso con nueve tantos abajo para los rojillos (5-14).

En la segunda parte, el partido continuó con la misma tónica. El Zamora, con el colchón de goles que poseía, jugó con mucha comodidad y sin ningún tipo de prisa, además de que contó con los mismos protagonistas. Por parte local, sin duda, los que tiraron del carro fueron los hombres de la primera línea: Molina, Juanjo Ruesga y Richi Díez.

Con el marcador 13-21, el entrenador jovellanista Sergio Cotelo paró el partido para intentar reordenar su equipo, que reaccionó al final con los tantos de Chusón y Pablo.