El Comercio

El local Javi Sainz lanza ante la oposición de Velasco.
El local Javi Sainz lanza ante la oposición de Velasco. / AURELIO FLÓREZ

El Gijón Jovellanos amarra un punto

  • Los rojillos, que entran en descenso, tuvieron una ventaja de cuatro tantos en la segunda parte, pero las exclusiones y los errores propiciaron un apretado final

El Gijón Jovellanos logró un buen empate ante el Alcobendas (26-26) en un partido que había tenido controlado en el ecuador de la segunda mitad, cuando gozó de una ventaja de cuatro tantos. Pese a la ausencia del central Alberto Molina, lesionado, el equipo ofreció un buen juego, aunque este llegó por ráfagas.

De hecho, los errores en ataque y en defensa marcaron el inicio del encuentro. Hasta el minuto tres no llegó el primer tanto, obra del visitante Tolmos. A continuación, se produjo un intercambio de aciertos hasta llegarse a un empate a cuatro tantos (4-4).

Sin embargo, a partir de dicho momento, las paradas de Nacho Fernández, la dirección del central Javi Sainz y el acierto del extremo zurdo Edu Conlledo en los penaltis propiciaron que los rojillos cobrasen una ventaja de dos tantos (6-4).

Poco después, por contra, la exclusión de Pablo Fernández y varias pérdidas de balón de los locales dieron la vuelta al resultado (6-7). Pero de nuevo Conlledo, excelente a la contra y desde los siete metros, y el tanto final de Sainz dieron un triunfo parcial a los rojillos al descanso (12-11), que invitaba al optimismo de cara a la segunda mitad.

El Gijón Jovellanos arrancó muy bien en la reanudación. Con una gran intensidad y acierto en ataque, lo que, unido a las intervenciones del meta Nacho Fernández, pusieron a los locales cuatro tantos arriba (18-14) a los diez minutos de pasar los dos equipos por los vestuarios. Ortega, incluso, falló un ataque que pudo aumentar la diferencia.

Pero la situación dio un vuelco poco después. Una exclusión del lateral Iván Álvarez y un cambio mal efectuado dejaron en inferioridad a los gijoneses, por lo que el partido se igualó otra vez (20-20).

A renglón seguido, Conlledo, uno de los mejores ayer, falló desde los siete metros (penalti) y, a medio minuto para el final, los madrileños ganaban por un tanto de Javier Barba (25-26), pero el luanquín Javi Sainz logró un empate que supo a victoria si se tiene en cuenta que los locales llegaron al partido sin Molina, su jugador más destacado de la primera línea.

Los rojillos, que entraron en zona de descenso tras este resultado, rendirán ahora visita al filial del Barcelona, una pista que no parece propicia para obtener un resultado positivo. Así las cosas, el conjunto gijonés tendrá que centrar sus esfuerzos en la visita del Palma del Río, rival que aspira a jugar por el ascenso, ante el que tendrá que intentar arañar un empate.