El Comercio

Juan Muñiz anima a sus jugadores.
Juan Muñiz anima a sus jugadores. / MARIETA

Cuando el corazón supera al dinero

  • Sin Aitor ni Coke, lesionados, y con Sergio Rozada teniendo que viajar en solitario, el equipo de Juan Muñiz busca repetir el 'soriazo'

  • El Toscaf Atlética hace encaje de bolillos para enfrentarse al potente Safa Metlife en Madrid

Se empiezan a agotar los adjetivos positivos para describir al Cafés Toscaf Atlética Avilesina. Y es que por más dificultades que se encuentra en el camino, a base de esfuerzo y tesón consigue sacar todos los retos que se propone adelante. Las limitaciones están ahí, pero el cuadro dirigido por Juan Muñiz está demostrando una temporada más que, aunque es difícil, el corazón a veces se impone al dinero.

Mientras que el Soria firmaba esta temporada a tres jugadores con experiencia en Liga Asobal, el equipo cafetero, que no puede pagar sueldo alguno, perdía a Álex y sólo podía incorporar a tres jóvenes prácticamente debutantes en categoría nacional. Sin embargo, a la hora de la verdad, en la cancha, donde se han de demostrar las cosas, el cuadro avilesino remontó y consiguió un valioso punto a domicilio sin jugadores tan importantes como Aitor, que sigue lesionado y es el máximo goleador del equipo y la principal arma ofensiva de Juan Muñiz.

El pasado fin de semana, sin Aitor, sin Ramón, sin René y con tan sólo un portero del primer equipo, el Toscaf se impuso al Universidad de Valladolid con Fidalgo renqueante. Primero porque no había podido entrenar en toda la semana por una gripe, y después al torcerse el tobillo en una mala caída. Tampoco esas piedras pudieron sacar del camino correcto al joven pero sobradamente preparado equipo avilesino.

Mañana, el reto vuelve a ser mayúsculo. En frente, un rival como el Safa Metlife, con internacionales en categorías inferiores en sus filas y muchas ganas de jugar la próxima temporada en División de Honor Plata. Coke y Aitor siguen siendo bajas seguras y, para colmo, Sergio Rozada tendrá que viajar en solitario para llegar al encuentro. El meta gijonés, fundamental ante la baja de su compañero Coke, estudia un máster y el club ha removido cielo y tierra para conseguirle un avión a Madrid para que pueda ayudar a sus compañeros a intentar otro milagro en la capital.

Si hubiese que apostar, pocos lo harían por el conjunto avilesino en estas condiciones y ante un rival como el Safa. Pero los de Juan Muñiz ya han demostrado en muchas ocasiones que para ellos nada es imposible.