El Comercio

Galardón a la deportividad

De izquierda a derecha, José Luis Llamazares, Judit Romano, Héctor Moro, Luz María Gutiérrez, Vicento González y Alberto Entrerríos, con los Premios Delfos que recibieron en La Felguera.
De izquierda a derecha, José Luis Llamazares, Judit Romano, Héctor Moro, Luz María Gutiérrez, Vicento González y Alberto Entrerríos, con los Premios Delfos que recibieron en La Felguera. / FOTOS: J. C. ROMÁN
  • El gijonés fue el gran protagonista en la entrega de los Premios Delfos de la Asociacón Amigos del Deporte, que cumple 25 años

  • El exjugador de balonmano Alberto Entrerríos defiende en La Felguera «el trabajo en equipo y el sacrificio»

Humanizar al deportista de élite y reconocer la labor de aquellos que trabajan incansablemente por y para el deporte. Esas son dos de las premisas sobre las que giran los Premios Delfos. Y en su vigesimocuarta edición estos valores no fueron la excepción. Todo lo contrario, numerosas cualidades humanas quedaron ayer representadas en la figura de los seis galardonados, encabezados por Alberto Entrerríos, en un emotivo y solemne acto organizado en el nuevo Teatro de La Felguera.

El gijonés Alberto Entrerríos recibió el Premio Delfos Nacional que anualmente entrega la Asociación Amigos del Deporte, que también celebró ayer su vigesimoquinto aniversario de la fundación de la entidad. El exjugador de balonmano del Ciudad Real, Atlético de Madrid y Nantes, entre otros, valoró este reconocimiento como un premio «importante», ya que «se premia la labor humana».

También fueron galardonados, por sus valores humanos dentro del deporte, el atleta y médico Vicente González, la diplomada en Educación Física Luz María Gutiérrez, el montañero José Luis Llamazares, el duatleta e investigador Héctor Moro, y la árbitro asistente de fútbol Judit Romano. Todos ellos se llevaron el merecido reconocimiento y los aplausos de un teatro prácticamente lleno en La Felguera.

La deportividad es un rasgo característico de estos premios Delfos. En este sentido, Alberto Entrerríos matizó que se siente orgulloso de su carrera deportiva, pero indicó que siempre valoró «mucho a las personas que están alrededor del deportista y que no se les ve, que hacen que el equipo funcione, pero que no salen en las fotos». Por este motivo, Entrerríos destacó la importancia de «premiar los valores humanos, el trabajo en equipo, el sacrificio, y la labor diaria, muchas veces, sin ánimo de lucro».

En la gala, el presidente de la Asociación Amigos del Deporte, Juan Quirós, destacó que «sin deportividad no hay deporte» y recordó la necesidad de «rescatar los valores deportivos, su sosiego y que no pasen de moda frente al ruido de la antideportividad».

Quirós también quiso destacar «la madurez alcanzada por la Asociación» tras 25 años en funcionamiento y agradeció a todos aquellos que «apuestan por los valores éticos del deporte».

Para otorgar el Delfos Nacional a Entrerríos, el jurado de la Asociación Amigos del Deporte valoró «no solo su brillantísimo currículo deportivo y sus extraordinarias cualidades como balonmanista, sino también como un verdadero caballero del deporte».

Entrerríos jugó a la edad de cadete en el colegio Noega de Gijón, compitió con el Grupo Astur y también con el Balonmano Naranco (1997-1998), en Asobal, para pasar después al Ademar León, club con el que ganó su primer título liguero. Su extenso palmarés y trayectoria se completó en el Barcelona, Ciudad Real, Atlético y Nantes, además de la selección española, con la que ganó los mundiales de 2005 y 2013.

«Altruismo y generosidad»

Del médico Vicente González se valoró «el altruismo, generosidad y la dedicación a los colectivos más desfavorecidos» a la hora de entregarle su premio. Por su parte, Héctor Moro indicó que este Delfos le sirve «como justificante para demostrar que el deporte sirve como herramienta para aportar en esta sociedad en la que vivimos».

También mostró su alegría y sorpresa por recibir este galardón José Luis Llamazares, quien aseguró sentirse satisfecho en el caso de que sus conocimientos jurídicos y sobre la montaña hayan podido beneficiar «a una sola persona».

Judit Romano fue reconocida por ser «ejemplo de superación ante la adversidad, de respeto y estímulo, y por promover los valores del deporte ante las adversidades». La colegiada, que superó hace años una delicada enfermedad, aseguró que este premio supone «una enorme ilusión y un grandísimo orgullo al pasar a formar parte de esta familia».

Finalmente, Luz María Gutiérrez, que fue elegida por desarrollar nuevas iniciativas que acercan el deporte a la población en general más allá de la alta competición, agradeció que el Delfos a los valores humanos sea «un empuje, una palmada en la espalda para decir 'sigue así y continúa esforzándote'».

Todos ellos recibieron también palabras de ánimo y reconocimiento por parte del director general de Deporte del Principado, José Ramón Tuero.

Las actividades no terminan con esta gala, ya que la Asociación Amigos del Deporte continuará este mes con una serie de charlas, conferencias y exposiciones tanto en Gijón como en Pola de Siero. Además, se anunció que el exseleccionador nacional Vicente del Bosque participará en una de estas conferencias el próximo 23 de noviembre, en Gijón.