El Comercio

Aitor intenta sobrepasar la marca de un rival.
Aitor intenta sobrepasar la marca de un rival. / MARIETA

Alerta roja en la enfermería del Toscaf

  • Desde el club esperan con ansia la llegada de la Navidad, que permitirá que los jugadores con molestias se recuperen de cara a enero

  • El técnico Juan Muñiz, resignado ante la plaga de lesiones que está sufriendo el conjunto avilesino

El Cafés Toscaf Atlética Avilesina vive lo que está siendo un complicado día a día con una sensación extraña. Por un lado, tercer clasificado, está realizando una de las mejores temporadas de su historia. Sin embargo, la plaga de lesiones que le lleva asolando desde la pretemporada, y que con el paso de las semanas se ha ido multiplicando, está ahogando al equipo en los partidos pero, sobre todo, en los entrenamientos. El técnico local, Juan Muñiz, hizo público la semana pasada que «a veces tenemos que entrenar con cinco o seis jugadores de campo y así es muy difícil preparar los partidos». De esa forma, «muchos jugadores sólo pueden competir de semana en semana, porque si los forzamos en los entrenamientos corremos el riesgo de que se rompan».

Si bien la portería está bien cubierta, con tres porteros en perfectas condiciones físicas, la primera línea vive horas muy bajas, con Aitor lesionado para al menos dos semanas más, Víctor Tejerina a punto de romper y Fidalgo con problemas físicos. «La intención es que Aitor llegue para jugar contra el Ademar B -rival directo en la lucha por la fase de ascenso-, pero tampoco lo vamos a forzar. Si no está bien, descansará y esperaremos hasta después de Navidad», asegura Juan Muñiz.

Víctor Tejerina sufre una sobrecarga, y el pasado sábado en Leganés quiso y pudo ayudar al equipo durante algunos minutos, marcando de penalti el tanto del empate. «Fue, como se diría en fútbol, el 'gol del cojo'», sonríe el entrenador del Toscaf Atlética. Y es que Víctor, al igual que el extremo Adrián Cuevas, necesitan urgentemente un descanso del que no podrán disponer todavía para no acabar rompiendo fibras.

El 'gigante' Fidalgo, de dos metros de estatura, lleva un tiempo sufriendo dolores de espalda, molestias que, como ha ocurrido con varios jugadores, se originaron en pretemporada debido al duro parqué de Los Canapés, pues La Magdalena cierra en verano. Así, el gijonés no siempre puede entrenar al cien por cien. Baja de larga duración es el extremo Ramón, que tardará varios meses en volver, y la lesión del pivote René, que lleva varias semanas sin estar al cien po cien, deja al joven Monchu como único jugadores epecífico fuera de casa, pues Veleda, por motivos laborales, nunca puede viajar con el equipo.

Ante este panorama, la ilusión de luchar por la fase de ascenso se complica aun más, pues Safa Metlife y Santoña, los dos mejores equipos de la categoría, están teniendo más suerte con las lesiones y cuentan con jugadores con experiencia en Asobal y buen fondo de armario. Incluso Juan Muñiz, un técnico más que exigente, reconoce que «en estas condiciones poco más se les puede pedir a los chavales».