Adrián y Abel ya despuntan en Asobal

Abel Serdio y Adrián Fernández, delante de una portería de La Magdalena. /  PATRICIA BREGÓN
Abel Serdio y Adrián Fernández, delante de una portería de La Magdalena. / PATRICIA BREGÓN

Máximos goleadores del conjunto pucelano a sus 24 años, no ocultan que «quizá el futuro pase por jugar fuera de España, aunque parece que la Liga va resurgiendo» Los canteranos del Toscaf Atlética sueñan con Europa en las filas del Recoletas Atlético Valladolid

SANTY MENOR AVILÉS.

La historia de Adrián Fernández y Abel Serdio es cuanto menos curiosa. No son hermanos, pero bien lo podrían firmar. Son amigos, vecinos, fueron juntos a clase y es el cuarto equipo que comparten como compañeros. Primero fue el Bosco, después el Toscaf Atlética, más tarde el Juanfersa Gijón y desde el año pasado el Recoletas Atlético Valladolid.

Su carrera siempre ha ido de la mano. Los dos cambiaron el fútbol por el balonmano y se criaron en la cantera del Bosco a las órdenes de Falo Méndez. Juan Muñiz les dio la oportunidad, muy jóvenes, de debutar en categoría nacional senior, y tanto el primera línea como el pivote saben lo que es vestir la camiseta de la selección española en las categorías juvenil y junior.

Su periplo por la Liga Asobal ha ido de menos a más. Tanto Adrián como Abel debutaron en el Juanfersa Gijón y poco a poco han ido ganando importancia en sus respectivos equipos. Los dos acabaron siendo indiscutibles en el conjunto rojillo y mientras que Adrián fichó por el Villa de Aranda, Abel lo hizo por el Atlético Valladolid. Jóvenes, su rol parecía secundario, pero gracias a su trabajo se han convertido en indiscutibles para el conjunto pucelano, finalizando la temporada como máximos goleadores del equipo. Y es que mientras que Abel disputó su segunda temporada con el Recoletas, Adrián dejó Aranda tras el descenso para volver a compartir vestuario con su amigo.

«La temporada pasada fuimos octavos y el objetivo era como mínimo igualarlo. Al final quedamos novenos, pero con opciones de llegar incluso a la sexta plaza en las últimas jornadas, así que creo que se puede decir que cumplimos el objetivo», comenta Abel Serdio, tras posar junto a Adrián delante de una de las porterías del polideportivo de La Magdalena, donde nacieron como jugadores de balonmano.

Abel ha finalizado por primera vez en su carrera como máximo goleador del equipo, algo que atribuye a que «este año he jugado sólo en ataque, y eso nunca lo había hecho. Siempre había sido más defensivo». Curiosamente, lejos de querer explotar ese nuevo rol, el pivote avilesino ansía tener minutos en ambas facetas. «Ya he estado hablando con el entrenador y la idea es que pueda atacar o defender. Si quiero llegar a algo en el balonmano es fundamental que defienda, porque para brillar sólo en ataque tienes que ser Aguinagalde y no es el caso», sonríe.

Por su parte, Adrián Fernández mejoró sus números sobre todo en la segunda parte de la temporada. «Pienso que el cambio de entrenador me benefició. El nuevo sistema de juego me venía mejor y tuve una gran racha en los últimos partidos que me situó como segundo máximo goleador, aunque lo más importante es el equipo». Los dos se sienten «muy a gusto» en Valladolid, una ciudad que «tiene de todo», y reconocen que pueden pisar poco Avilés a lo largo de la temporada. «Estuvimos desde enero a abril sin venir porque tuvimos muchos partidos seguidos, pero ahora por ejemplo estaremos aquí hasta agosto, a excepción de unos días que nos iremos a Portugal al campus del club».

A pesar de las vacaciones, Adrián incide en que «no dejaremos de entrenar. No se puede parar del todo porque el 1 de agosto está ahí y tenemos que llegar bien». Aunque el objetivo del club es «seguir apostando por gente joven y ser riguroso con el gasto, la ambición es mejorar el noveno puesto de este año». El quinto de Asobal ya se clasifica para Europa y ambos miran de reojo esa plaza, aunque «no será fácil. Lo intentaremos hasta el fina porque sería muy bonito poder debutar en una competición europea».

De cara al futuro, los avilesinos no descartan ir a jugar al extranjero, algo que ya hacen los mejores jugadores del país, aunque «de momento estamos bien en Valladolid». En cuanto a la selección, «hasta 2020 parece que el grupo actual seguirá. A partir de ahí igual hay opciones. Nosotros trabajamos día a día para ayudar a nuestro club y serán los resultados los que nos permitan ir o no algún día a la selección».

Por último, Abel y Adrián no se olvidan del Toscaf Atlética, su club de formación. «Los seguimos y tenemos amigos jugando. Están cerca de conseguir el salto a Plata, necesitan un poco más de experiencia, y nos alegra ver que vaya más gente que nunca a La Magdalena. Sería bonito poder volver a jugar en Avilés algún día. La clave es que sigan creciendo», concluyen.

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