BALONMANO

La clave gijonesa del oro en el Mundial júnior

Diego Dorado, con la Copa de campeones y su medalla. / E. C.

Diego Dorado analizó los lanzamientos de los rivales con el meta Ledó, que fue determinante en el éxito del 'siete' español

J. L. C. GIJÓN.

El flamante oro logrado por la selección española júnior de balonmano tiene su vertiente asturiana. Diego Dorado (Gijón, 1977), segundo entrenador del Ademar y coordinador de base del club leonés, formó parte del equipo técnico del seleccionador Isidoro Martínez.

El gijonés tuvo un papel clave en la actuación del portero Xoan Ledó, el auténtico artífice del triunfo hispano con sus intervenciones. El meta gallego, que pasó por la cantera del Barcelona, detuvo antes de la prórroga un penalti que evitó la derrota española. Y en el tiempo añadido realizó dos sensacionales paradas al extremo danés para luego marcar desde su portería el tanto de la victoria sobre los nórdicos (39-38) en la final. Dorado resultó decisivo: «Me tocó el trabajo de vídeo con los porteros y Xoan asimiló muy bien la tarea al analizar con acierto los lanzamientos de los rivales desde semifinales».

El técnico gijonés añadió que el portero de Lalín, que fichó por el Bidasoa del riosellano Jacobo Cuétara, «adivina por donde lanza el contrario, tiene una gran intuición y es tremendamente competitivo, por algo estuvo en la absoluta con Pérez de Vargas y Corrales». Dorado se siente orgulloso de aportar su granito de arena a «un equipo que ha hecho historia tras lograr el oro en el Europeo del año pasado y ahora en el Mundial sin perder partido».

Forjado es escuelas de alto nivel balonmanístico como el Codema y el Grupo, confía en que «todos ellos tienen un gran futuro, aunque algunos están en periodo de formación, pero la Liga Asobal les potenciará a mucho de ellos y pueden llegar a ser piezas vitales en la selección absoluta».

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